“Spider-Man, un nuevo día”: un regreso entretenido y maduro del superhéroe amistoso de Marvel

Caribbean Digital 

“Spider-Man: un nuevo día” es una película de Destin Daniel Cretton que consigo ver, supongo, para tratar de encontrar aquellas buenas sensaciones que obtuve con “Spider-Man: de regreso a casa” (2017), “Spider-Man: lejos de casa” (2019) y “Spider-Man: Sin camino a casa” (2021). No creo que se trate de algo fuera de serie, pero, francamente, me parece una secuela entretenida que, con su tono mesurado y sombrío, supone un regreso maduro para el héroe arácnido del vecindario que interpreta Tom Holland.

La trama, ubicada cuatro años después de haber sido olvidado por todos por el hechizo de Doctor Strange, sigue a Peter Parker en los días en que es un vigilante a tiempo completo en Nueva York, mientras observa desde lejos cómo Michelle “MJ” Jones y Ned Leeds siguen adelante con sus vidas, aunque su labor como Spider-Man se complica cuando debe enfrentar la amenaza invisible de un villano que se mueve de mente en mente.

Desde el principio, esta premisa resulta peculiarmente ingeniosa por la forma en que la narrativa se distancia de las predecesoras al adoptar un tono misterioso que, por lo regular, se equilibra entre el drama, la aventura y la acción que es habitual en el cine de superhéroes.

En medio de este equilibrio genérico, el guion encuentra el espacio para desarrollar aún más la psicología interna de Peter Parker, además de cohesionar sus motivaciones personales sobre un abanico de situaciones impredecibles que se

toman su debido tiempo para establecer el conflicto sobre diálogos escuetos y exposición calculada.

En este sentido, permanezco enganchado con las peripecias que suceden entre las hazañas de Spider-Man para contener a Escorpión y otros villanos en persecuciones por las calles neoyorquinas; las pruebas de Spider-Man por sugerencia de Bruce

LD
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