Caribbean Digital
Santo Domingo. — Mientras miles de dominicanos enfrentan inseguridad alimentaria, en la República Dominicana se pierden aproximadamente 1.1 millones de kilogramos de alimentos cada semana. Se trata de una paradoja que impacta tanto a las familias vulnerables como a la economía y al medio ambiente, ya que productos aptos para el consumo terminan fuera de la cadena alimentaria cuando podrían llegar a quienes más lo necesitan.
En el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, el Banco de Alimentos RD hizo un llamado a acelerar las acciones de rescate y a fortalecer las alianzas entre el sector privado, las organizaciones sociales y el Estado para hacer frente a esta problemática global.
La pérdida y el desperdicio de alimentos ocurren a lo largo de toda la cadena de valor desde la producción agrícola hasta la distribución, el comercio, los restaurantes y los hogares debido a problemas de transporte, almacenamiento, planificación y sobreproducción.
Frente a esta realidad, el Banco de Alimentos RD se consolida como un actor clave en la recuperación y redistribución de productos aptos para el consumo, canalizándolos hacia instituciones que atienden a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Julina Staffeld, directora ejecutiva de la entidad, señala que la lucha contra el desperdicio no es solo una causa social, sino una oportunidad para construir un sistema más eficiente. «Cuando recuperamos alimentos, no solo evitamos que terminen en la basura, sino que reducimos el impacto ambiental, apoyamos la sostenibilidad empresarial y llevamos esperanza a miles de personas», afirmó.
Para la organización, avanzar en políticas públicas, marcos regulatorios favorables y una mayor sensibilización empresarial es fundamental para multiplicar los volúmenes recuperados. Con productores, supermercados, hoteles y autoridades unidos, el excedente alimentario puede transformarse en una poderosa herramienta de desarrollo social y sostenibilidad para el país.


