No todo ha sido negativo…

Domingo Hernández

Escierto que el Covid-19 ha hecho estragos en la humanidad de casi todo el mundo, con honrosas excepciones.

Millones de muertos, una aguda crisis económica, escasez de materia prima y cambio en los habitos de vida de las personas, son parte de los puntos negativos del COVID-19.

El deporte, incluso, no ha escapado a esta situación y se ha visto seriamente afectado, no sòlo en lo que concierne a las Grandes Ligas, sino también en lo relativo al bèisbol del Caribe.

Empero, si algo positivo ha traido consigo esta pandemia, es lo que tiene que ver de que, en el país, específicamente, una buena cantidad de jugadores estelares ha decidido jugar en la liga domèstica.

Se recuerda que, por años la fanaticada dominicana anhelò ver accionar a sus mejores peloteros. No obstante, por largo tiempo ese pareció ser un sueño inalcanzable.

Mas, la decisión de Mejor League Baseball –MLB-  de recortar la temporada en el 2020 a sòlo 60 partidos, influyò considerablemente para que no pocos jugadores criollos de renombre se decidieran jugar en suelo domèstico, tal y como ocurrió.

Una considerable cantidad de ellos buscaba mantenerse activos y  en condiciones, en interés de aprovechar cualquier oferta que viniera del bèisbol organizado

Esto a sabiendas de que este escenario es ideal para exhibir sus condiciones por la gran cantidad de cazatalentos que siguen nuestro bèisbol, quienes representan generalmente a equipos de la pelota norteamericana, además de otras ligas del Caribe y asiàticas, entre otras.

Ahora bien, hay que reconocer que no sòlo este mortal virus ha tenido que ver para que esas estrellas jueguen aquí, sino también otras causas como, para citar un caso, el hecho de que muchos de ellos no tienen trabajo asegurado y aprovechan esta pelota para alcanzar sus objetivos.

Es muy probable que la inmensa mayoría de dominicanos, no pensó ver jugar en esta liga a una figura de la dimensión de Albert Pujols,Leones del Escogido, toda una leyenda y futuro inmortal de Cooperstown, lo mismo que a Hanley Ramìrez, Tigres del Licey,  Marcell Ozuna,Gigantes del Cibao, y Robinson Canò, Estrellas Orientales,por sòlo mencionar algunos, aunque en lo referente a estos últimos, han jugado màs por motivos personales de todos conocidos, que por otras razones.

Asì las cosas, hay que colegir entonces en que, relativamente en un lapso muy corto, el panorama de la Liga Dominicana cambiò favorablemente de manera apreciable y con ello no sòlo los equipos han salido benefiados, sino también la  propia fanaticada que, dicho sea depaso, es merecedora de disfrutar de un espectáculo de calidad. Es la que paga. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:Guayubìn Olivo, Tigres del Licey,  tiene el mèrito de lanzar el primer partido sin hits en la pelota criolla y lo logró el 29 de mayo de 1954 frente a los Leones del Escogido.!Suena la campana!!Climmp!

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