Se quedaron con mi devuelta, ¿Te ha pasado que el cajero de un comercio se haya quedado con tu cambio?

José Alfredo Espinal 

joseespinal.hoy@gmail.com

Santiago, República Dominicana. – Exigir el cambio a un cajero tras el pago de un servicio o un producto determinado es faltarle al respeto a quien se queda con el dinero ajeno.

El cliente tiene el compromiso y la obligación de saldar al pie de la letra por el precio establecido en un establecimiento comercial. No puede pagar menos porque te niegan lo que buscas, pero si alguien reclama su ‘devuelta’ lo tildan de «tacaño».

En  un negocio no pueden recibir un monto económico inferior al establecido. Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando es el cliente que transfiere el efectivo. Si la cuenta sobrepasa uno, dos y hasta cinco pesos, le devuelven con un par de mentas y, en el peor de los casos, no dicen nada; simplemente, se adjudican el cambio.

Es una práctica vieja y deshonesta de los empleados de muchas empresas e instituciones de la República Dominicana, en su mayoría privada.

Quien se queda con un peso suyo, también es capaz de sustraer el dinero de otros.

Lo triste del caso es que muchas de estas personas que se quedan con su dinero son los mismos que viven criticando por las redes sociales a los funcionarios corruptos.  ¿Cuál es la diferencia?

El que toma dinero ajeno, sea mucho o poco, está cometiendo un acto deshonesto. La cantidad no te hace más o menos corrompido.

Si una mentira pequeña tiene el mismo valor que una grande, se supone que no devolver dos pesos es lo mismo que adjudicarse cien. El error no está en la cantidad; todo radica en la verdad de los hechos.

La honestidad es el camino hacia la integridad.

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