José Alfredo Espinal
Santiago.- La periodista Sagrario Gómez afirmó que los medios de comunicación en la República Dominicana atraviesan un proceso de involución ética debido al mal uso de las nuevas tecnologías, tras criticar la proliferación del lenguaje vulgar y la falta de rigor profesional.
Explicó que mientras la tecnología avanza a pasos agigantados, brindando herramientas sin precedentes para informar con rapidez, ve con preocupación el progresivo deterioro en la calidad conceptual, moral y ética de los contenidos que se difunden al público.
“La tecnología es un canal evolutivo, pero jamás debe ser la excusa para involucionar en el respeto y en los principios éticos esenciales de nuestra profesión”, aseguró la comentarista, productora de radio y televisión de esta ciudad, durante una entrevista en el podcast A Fondo, por Caribbeandigitaltv, en YouTube.
Gómez dijo que el periodismo no otorga una patente de corso para acudir al lenguaje soez, la difamación o la vulgaridad en busca de clics o beneficios económicos, argumentando que quienes se escudan en la palabra “comunicador” para ignorar los límites del respeto y la responsabilidad social desdicen de su propia formación y desvirtúan la verdadera labor informativa.
“Es imprescindible que los gremios periodísticos y las instituciones de control asuman un rol activo. No podemos dejar la comunicación a la deriva ni mantener la indiferencia ante la proliferación de contenidos que atentan contra los valores de la sociedad”, expresó.
La periodista Sagrario Gómez manifestó que la libertad de prensa implica, ante todo, un compromiso ineludible con la verdad y la dignidad humana.
En ese sentido, dijo que se hace urgente iniciar un proceso integral de reingeniería y saneamiento en los medios de comunicación. Afirmó que defender el ejercicio periodístico responsable no es limitar la libertad de expresión, sino garantizar que la ciudadanía reciba una información seria, edificante y a la altura de las demandas del presente.
Gómez ponderó que se apliquen sanciones legales a personas sin responsabilidad social que se lucran a costa del irrespeto y el escándalo en los medios de comunicación.


