Domingo Hernández
Una grata impresión dejó la victoria del seleccionado de Repùblica Dominicana sobre Venezuela en su debut en el repechaje de bèisbol que se juega en Puebla, Mèxico.
Si bien se tratò de un partido bastante competitivo, en donde hubo dominio alterno por parte de ambos equipos, el triunfo de Dominicana 10-7 sobre los sudamericanos evidenciò, por encima de todo, el gran barraje ofensivo que posee el representativo criollo.
Ciertamente quedó en evidencia que, como ha sido hasta ahora, la ofensiva habrá de ser determinante para el equipo nativo con miras a lograr la clasificación a Tokio 2020.
El conjunto dominicano pegò 10 imparables, incluidos cuatro cuadrangulares, menos que Venezuela, pero lo positivo fue que esos vuelacercas en su mayoría se produjeron con hombres en base, mientras los de los venezolanos no. Ahì estuvo la diferencia en el partido.
Juan Francisco, Diego Goris. Johan Mieses y Gustavo Nùñez sobresalieron con el madero, pero, aunque todos fueron importantes, el aporte del “Caballo Gigante” podría considerarse decisivo si se advierte que remolcò cinco carreras de las 10 que hizo la escuadra nacional, con tres hits, uno de ellos jonrón.
Francisco, dicho sea de paso, desde el Preolìmpico de La Florida, ha mostrado una sòlida consistencia, tal y como lo demuestra su desempeño con el bate, en cuyo período ya suma cinco batazos de cuatro esquinas, de los 10 inatrapables que ha conectado en 25 turnos al bate, con 14 vueltas producidas y un respetable promedio de 400.
Si para el resto del torneo se logra mantener un ritmo ofensivo similar y el pitcheo mejora, no hay dudas de que las posibilidades de llegar a Tokio 2020 son amplias.
Poca presión…
Ese primer triunfo frente a Venezuela, por lo menos quita presión para el partido de esta tarde-programado para iniciar a las seis- frente a Paìses Bajos –Holanda-, lo que representa un factor favorable.
Esto, desde luego, no quiere decir que la victoria estè asegurada, no, de ninguna manera, pues es harto conocido de que no hay enemigos pequeños en el deporte, sobre todo en bèisbol, un deporte tan complicado y difícil.
De hecho, es oportuno recordar que, si bien Holanda no es un país de gran tradición bèisbolera, hay que reconocer que ha progresado bastante e incluso, ello quedó demostrado cuando en el Mundial del 2009, en Puerto Rico, el equipo de entonces sorprendió y venció a Repùblica Dominicana, impidiéndole de paso, pasar a la siguiente fase de esa justa.
De ahì la necesidad que tiene la franquicia quisqueyana de emplearse a fondo, agotar todos los recursos a su alcance y no menospreciar a un rival de alta consideración como lo es Holanda, en un partido que, como todos, es “de vida o muerte” para poder alcanzar el gran sueño que significa llegar a las Olimpìadas.Suerte para los nuestros. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito, es oportuno decir que en la citada versión del Clàsico Mundial de Bèisbol, Holanda venció dos veces a Dominicana. La primera con marcador de 3-2 y la segunda, en donde los criollos fueron eliminados, 2-1. En aquella oportunidad, el legendario Felipe Rojas Alou dirigió la escuadra tricolor. ¡Suena la campana!!Climmp!


