Con una mentalidad y visión de ejecutivo, Noboa puso como su primera prioridad al asumir el mando el 23 de noviembre pasado la seguridad, amenazada por las bandas criminales que dominan las cárceles y que en las calles han hecho de Ecuador uno de los países más violentos del mundo.
Su plan para controlar las prisiones causó la arremetida de estas bandas, con una oleada de violencia que le llevó a declarar el estado de excepción, algo que ya hizo Lasso en 22 ocasiones durante sus 28 meses de Gobierno, según recuerda el experto en seguridad, Fernando Carrión, pero Noboa elevó esa «mano dura» al decretar el «conflicto armado interno».
Y es que, Noboa catalogó a 22 bandas criminales como «terroristas», y en medio de la tensa situación presentó el diseño de dos cárceles de máxima seguridad para alrededor de 1.400 reclusos que construirá en su corto mandato de 18 meses, con un modelo similar a las hechas por el presidente Nayib Bukele en El Salvador.
ESTILO DESENFADADO
Noboa se prodiga poco en medios de comunicación tradicionales y echa mano de las redes sociales para informar de sus actividades, con un lenguaje desenfadado que suele conectar con las nuevas generaciones, alejado se lo protocola. Ya lo hizo en campaña y le funcionó.
Así sucedió con el anuncio del estado de excepción, donde apareció al lado de la bandera de Ecuador con una chamarra de cuero y una camiseta negra, similar a la que, sin dar declaraciones, lució durante su visita a las instalaciones del canal de televisión tomado la pasada semana por un grupo de hombres armados.