
En 1981 Dusty Baker fue una de las piezas claves cuando los Dodgers derrotaron a los Yanquis en la Serie Mundial. En 2004 Dave Roberts estaba en el roster de los Medias Rojas que se coronaron campeones frente a los Cardenales rompiendo la célebre “Maldición del Bambino”, no jugó en el evento culminante, pero llegado en agosto al equipo, aportó, tanto en la etapa final de la temporada como en las series anteriores a la mundial, con su hábil corrido de bases. Ambos tienen en común que este año están al frente de equipos con amplias posibilidades de llegar a la Serie Mundial y en consecuencia ganar la corona, los Dodgers y los Nacionales. De lograrlo cualquiera de los dos, se convertirían en el dirigente número 29 que consigue ser parte de esa victoria después de haberla alcanzado como jugador.
El último en inscribir su nombre en este cuadro fue Joe Girardi. En 2009 ganó la Serie Mundial conduciendo a los Yanquis, luego de haber sido receptor de ellos en los años de 1996, 1998 y 1999 que fueron campeones mundiales.
Baker estuvo cerca en concretar este hito en 2002 dirigiendo a los Gigantes que cayeron frente a los Angelinos, casualmente comandados por Mike Scioscia que se convirtió en esa ocasión en el miembro 27 de este club. Había sido receptor de los Dodgers cuando obtuvieron las coronas mundiales de 1981 y 1988.
Managers/Jugadores
En los años iniciales del siglo XX era muy común la existencia de jugadores que al mismo tiempo actuaban como managers. En esas dos funciones varios estelares ganaron la Serie Mundial, contándose entre ellos a personajes de la categoría de Tris Speaker, Roger
Hornsby, Bill Terry y Mickey Cochrane que lo consiguieron con Indios, Cardenales, Gigantes y Tigres en las campañas de 1920, 1926, 1933 y 1935 respectivamente.
El último en alcanzar la hazaña en las dos funciones al mismo tiempo fue Lou Boudreau, en 1948, como torpedero y dirigente de los Indios. Era un verdadero prodigio, tenía treinta años de edad y cumplió la doble responsabilidad de una manera tan brillante que además lo eligieron Jugador Más Valioso de la Liga Americana.
Epoca Moderna
El legendario manager de los Yanquis, Casey Stengel, condujo a ese equipo a obtener la corona mundial siete veces entre 1949 y 1958. En 1922 había sido parte de los Gigantes como jugador suplente cuando ganaron la contienda a los mismos Yanquis que luego dirigiría con tanto acierto.
A partir de 1950 la lista se ha ido limitando. Entre ese decenio y hasta los noventa diez suscribieron sus nombres en el cuadro. Leo Durocher condujo a los Gigantes a barrer a los Indios en el Clásico de Octubre, veinte años después de haber saboreado ese triunfo como jugador por segunda ocasión, con los Cardenales. Antes lo había logrado en 1924 con los Yanquis. Hank Bauer, Ralph Houk y Billy Martin, piezas de los Yanquis de Casey Stengel fueron mentores: el primero, de los Orioles en 1966, Houk de los Bombarderos del Bronx de 1961 y 1962 y en 1977 Martin de estos mismos, que ganaron la corona mundial
En 1978 los Yanquis volvieron a vencer, pero esa vez finalizó al frente de la tropa Bob Lemon, sustituyó a Martin a mediados de esa campaña y había sido lanzador estelar de los Indios cuando obtuvieron la señalada gran victoria final de 1948. Red Schoendienst, conduciendo a los Cardenales en 1967, Gil Hodges a los milagrosos Mets de 1969, Alvin Dark al frente de los Atléticos en 1974, Dave Johnson con los Mets en 1986 y finalmente Lou Piniella con los Rojos en 1990 cierran el acopio de nombres para ese cuadro a ese momento.
Entre los casos de Bauer y Piniella se efectuaron 25 torneos en los que nueve hombres alcanzaron esta dupla. Entre 1991 y 2015 han ocurrido asimismo 25 campeonatos y solo Scioscia y Girardi la conquistaron. Este año, Dusty Baker y Dave Roberts son potenciales .


