Acciones antropogénicas causarían extinción de manglares en RD

Caribbean Digital

Nathaly Tavarez / Santiago, RD

En los estuarios y zonas costeras marinas, nace uno de los hábitats más valiosos del planeta Tierra, los manglares, estos ecosistemas compuestos por mangles y otras plantas se adaptan a lugares inundados, donde solo pueden sobrevivir los mangles por las condiciones de salinidad, anóxico y falta de oxígeno. Una de las funciones más importantes de dichos bosques es que contribuyen significativamente a la protección de las costas contra el viento, las olas y la niebla salina. En la actualidad, pese a que han protegido a la humanidad durante siglos, acciones antropogénicas amenazan su conservación.

Según la Alianza Mundial de los Manglares (GMA), entre los años 1996 y 2016, hubo pérdidas de manglar en un 10.8%, más de 15.000 km2, en el Planeta Tierra. El 60% de esas destrucciones se registraron en el sureste asiático, Centroamérica y el Caribe, lo que esta organización atribuye a acciones humanas. República Dominicana posee cuatro especies de mangle en sus costas, rojo, negro, blanco y botón, los cuales se encuentran en peligro de extinción a nivel nacional y ocupan menos del 1% del territorio dominicano, representando el 0.7%.

Fuente: Grupo Jaragua / Manglares de Punta Galeta
Fuente: Grupo Jaragua / Manglares de Punta Galeta

De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MNARN), la cobertura de manglar en República Dominicana es de 26812.82 hectáreas equivalentes a 268.13 km2, longitudes que están ubicadas en parques nacionales de la nación caribeña, entre los que están el Parque Nacional Manglares de Estero Balsa, Parque Nacional El Morro y el Parque Nacional Manglares del Bajo.

Caribbean Digital
Cobertura de manglares en RD  / Caribbean Digital

A pesar de que un alto porcentaje de estos ecosistemas forman parte de áreas protegidas, la coordinadora de la campaña educativa ManglarES del Grupo Jaragua, Aleyda Capella explicó qué acciones antropogénicas, tales como el desarrollo turístico e inmobiliario sin planificación, la tala y la deforestación indiscriminada, las actividades agropecuarias sin controles y, además, fenómenos naturales extremos, están provocando la disminución de los manglares en el país.

«En las evaluaciones que han hecho el Ministerio de Medio Ambiente y algunas organizaciones que evalúan las coberturas boscosas, se ha determinado que en los últimos 30 a 20 años, la cobertura de los bosques de mangle se ha reducido a menos del 1%», señaló Capella a periodistas de Caribbean Digital.

A lo largo de la historia de República Dominicana, el Estado soberano ha registrado significativas situaciones de destrucción de los manglares, una de las mismas fue denunciada a finales del año 2023, ocasión en la que fueron reportados como secados miles de metros cuadrados de manglares originarios de las playas conocidas como La Barbacoa o Estillero y playa El Limón, ambas ubicadas en la provincia Samaná.

Imagen del humedal el 10 de diciembre de 2023. / DIARIO LIBRE

En ese entonces, el especialista en manglares, Pedro Martínez, advirtió que posiblemente estos «habían sido envenenados usando un defoliante de alto poder, utilizando un drone para ejecutar la acción». Información que luego de realizar pruebas de laboratorio, técnicos del MNARN, descartaron al asegurar que el manglar no fue quemado con algún herbicida, como se especuló al principio.

El Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos notificó que la causa verdadera, fue la construcción y destrucción de un puente que afectó 223 tareas del humedal. En su reporte, la entidad alegó que la estructura alteró el flujo de la marea y, por consiguiente, el aporte de agua salada de mar al pantano natural.

«El puente ha obstruido el flujo de la marea, lo que ha reducido el aporte de agua de mar y por consiguiente la salinidad del agua en el humedal», manifestó el Viceministerio de Costeros y Marinos

Destacar que la Dirección Jurídica del Ministerio a la Procuraduría Especializada para la Protección del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Proedemaren), realiza actualmente una investigación sobre el hecho, luego de que el viceministerio le entregará formalmente un informe que fue firmado por el especialista en ordenamiento ecológico, Bienvenido Santana,

A esta situación se suma la tala de manglares llevada a cabo en el mismo año en Laguna Saladilla, un humedal que fue declarado como área protegida en 1983 y, posteriormente reconocida como Refugio de Vida Silvestre, por servir como hábitat natural para numerosas especies de aves nativas, residentes y migratorias. Pese a su importancia, miles de metros de manglar fueron talados para la construcción del muro fronterizo que levanta el Gobierno dominicano en la línea divisoria entre Haití y República Dominicana.

Zona de manglares destruidos para construir muro fronterizo en área protegida Laguna Saladilla / Fuente Externa
Zona de manglares destruidos a causa de construcción muro       fronterizo en área protegida Laguna Saladilla. / Fuente Externa

Respecto a la destrucción de estos manglares, Aleyda Capella expresó que la práctica de cortar árboles de gran parte del humedal de importancia internacional, viola la Ley Sectorial de Áreas Protegidas No. 202-04 y la convención internacional RAMSAR, un convenio orientado a la conservación de los humedales, el cual protege a la laguna que sirve como hábitat de aves acuáticas, especies que en palabras de la ingeniero agrónoma entrevistada por este medio, fueron afectadas el año pasado debido a los árboles cortados en el área biótica.

«Todo está conectado. Todo está enlazado. Si sacan un elemento de un ecosistema, se produce un desequilibrio. A la Laguna Saladilla y a muchas partes del país llegan cientos de miles de aves migratorias cuando en el norte es invierno. En 2023 las aves llegaron a esta laguna y no había nada, por lo que se murieron o fueron a otro lugar, causando esto que las aves empezaran a competir por alimentos y otros recursos naturales, debido a la sobrepoblación», dijo Capella.

Ave conocida como «Cuchareta» en los alrededores de manglares. / Grupo Jaragua

Desarrollo turístico amenaza bosques 

Su privilegiado clima y la diversidad paisajística que posee República Dominicana, ha convertido a la nación centroamericana en un importante destino turístico, lo que ha generado grandes aumentos en la economía del país que, según el Ministerio de Turismo (MITUR), recibió más de 3,2 millones de turistas entre enero y marzo de 2024, sin embargo, el sector turismo amenaza la conservación de los manglares.

El destino turístico más visitado en República Dominicana es Punta Cana, una ciudad ubicada en la provincia La Altagracia, al este del país caribeño. Su auge empezó luego de que el empresario dominicano Frank Rainieri empezará a construir en la región. A día de hoy, inversionistas extranjeros han construido decenas de hoteles en el paraje, originando la pérdida de manglares que según especialistas no pueden ser restaurados.

«Empresarios realizan inversiones sin tomar en cuenta la naturaleza. Si pudiéramos restaurar los manglares que han sido afectados e impactados tuviéramos cierta esperanza, pero realmente cuando un área de manglar es sustituida por un hotel de 300 habitaciones, ya no se puede recuperar, así que debemos conservar los que tenemos… Si seguimos desarrollando sin ningún criterio el turismo, se va a disminuir la cobertura del mangle y perderemos los beneficios sociales ambientales y diversidad que nos brindan», aseguró la protectora de humedales que forma parte de Grupo Jaragua.

De igual forma, el Centro para la Conservación y Ecodesarrollo de la Bahía de Samaná y su Entorno (Cebse), ha dado a conocer que el desarrollo inmobiliario del conocido municipio Las Terrenas de la provincia Samaná, ha causado que áreas que antes eran manglares, fueron convertidas en lugares vacacionales.

La organización que aboga por la protección de los manglares, también ha revelado que desde la década de los 70 hasta la actualidad, aproximadamente el 40% del manglar original del segundo río más importante de República Dominicana, Bajo Yuna se ha perdido, lo que adjudica en parte a actividades efectuadas por ganaderos y parceleros.

Protección del Estado dominicano
Las leyes que protegen y regulan los mangles en el país son la Ley núm. 307-04 que crea el Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA) y la Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos. Naturales, No. 64-00, esta última está conformada por varios artículos que son violados al realizar las acciones mencionadas anteriormente.

La Ley 64-00, en su artículo 138, prohíbe la destrucción, degradación, menoscabo o disminución de los ecosistemas naturales y de las especies de flora y fauna silvestres, sin contar con la debida autorización de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Mientras que, el artículo 175, en su inciso 2, especifica que quien produzca alteraciones, daños o perjuicios dentro del sistema nacional de áreas protegidas y quien corte o destruya árboles en áreas forestales de protección y en zonas frágiles, será sancionado por el Estado dominicano.

En respuesta a lo anterior, la encargada del Departamento de Restauración de Ecosistemas Costeros y Marinos, Cristiana de la Rosa Garabitos afirmó que todos los proyectos de desarrollo son evaluados por el MMARN, a través del proceso de evaluaciones ambientales.

La funcionaria dio a conocer que la institución realiza un proceso, en el que el primer paso es una visita de análisis previo, donde se evalúa en campo el área de los proyectos. La elaboración del informe técnico determina si los mismos son viables.

«En caso de que esté en zona de manglar o humedales costeros los promotores de dicho proyecto deben cumplir con las consideraciones emitidas en el Plan de Manejo y Adecuación Ambiental (PMA). No se aprueban proyectos que destruyan ecosistemas de manglares», afirmó de la Rosa Garabitos

Servicios ecosistémicos

Los manglares suministran servicios ecosistémicos importantes a las comunidades costeras, siendo el de principal importancia que sirven como muros fronterizos ante fenómenos naturales, entre los que destacan las tormentas tropicales.

En el documental ‘Protectores de Islas – Manglares’ que lanzó el Grupo Jaragua en el año 2021, la presidenta de dicha organización, Yolanda León resaltó que los manglares ayudan a mitigar los efectos negativos de las tormentas en los pueblos costeros, ya que sirven como muros naturales para hacer frente a las tormentas, inundaciones, huracanes y vientos.

«El cambio climático está aumentando la frecuencia y la intensidad de las tormentas en las zonas tropicales. En algunos casos serán huracanes o ciclones, por lo que pueden ser devastadoras para zonas costeras. Pueden arrasar con pueblos completos, romper carreteras y puentes, entre otros. En las costas que tienen manglar el daño que causan las tormentas es menor porque el manglar con su estructura ayuda a disipar la fuerza del agua cuando llega a las costas», acentuó la bióloga marina e investigadora dominicana, Yolanda León.

Adicionalmente, científicos de Nature GeoScience, han realizado estudios en los que han concluido que estos árboles son ecosistemas claves para la lucha contra el cambio climático, debido a que capturan grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera, lo que es beneficioso para contrarrestar los efectos del calentamiento global y el cambio climático.

El secuestro de carbono también beneficia a la biodiversidad, porque sirve como refugio a la fauna que los habitan.

«Viéndolo desde la perspectiva humana, los manglares brindan beneficios económicos porque los manglares son la «guardería» de muchas especies de importancia comercial, ellos se crían en las raíces de los mangles, en estas zonas, y ahí se protegen de los depredadores, hasta que alcanzan su adultez, luego se van a los arrecifes o a mar abierto», agregó Capella, quien además, reveló que en República Dominicana no ha hecho un inventario en el que se registre la cantidad de especies que existen en los manglares.

Educación y concientización

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MMARN), realiza un programa de reforestación y restauración en las áreas degradadas, el cual ejecuta desde el año 2012 y, además poseen viveros de reproducción de mangles.

MMARN conmemoró el Día Mundial de la Conservación de los Humedales con la plantación de mangles en las salinas de Baní y Montecristi. / MMARN

Por su parte, el Grupo Jaragua junto con Seacology creó la campana ManglarEs, con el objetivo de que estas áreas biomas sean conservadas y utilizadas de forma sostenible para el desarrollo y bienestar de Quisqueya.

Esta idea de la misma surgió cuando el Grupo Jaragua desarrolló un proyecto relacionado al ecoturismo en las provincias Montecristi, Samaná y Pedernales, ocasión en la que se percataron de que personas que viven del manglar, tales como pescadores y guías turísticos, desconocen el papel importante que desempeñan en las costas.

La actividad pesquera en República Dominicana está regulada por la Ley No. 307-04 que crea el Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA), entidad pública creada para regular las actividades, explotación e investigación pesquera y acuícolas y/o extracción de los recursos bióticos del país.

El Censo Nacional Pesquero (2019), de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), obtuvo 22,122 declaraciones de pescadores y armadores con el fin de conocer cuáles son los ambientes marinos donde ellos realizan la pesca. El 2.65% respondió que prefieren los manglares para pescar, para un total de 587, quienes se concentran en su mayoría en las provincias El Seibo (99), Montecristi (95), Puerto Plata (75) y Samaná (73). Es importante mencionar que en la costa norte del país se ubican gran parte de los manglares, principalmente en Montecristi y Samaná.

Según el informe de ONE, los pescadores realizan hábitos que perjudican a los manglares, al realizar prácticas tales como bucear usando compresor, capturar organismo de especies en veda y arrojar plásticos y otros contaminantes al mar, esta última práctica viola el inciso F del artículo 17 de la Ley No. 307-04, en el que se establece que deben respetar todas las disposiciones relativas a la prohibición de la contaminación y otras medidas protectoras de la calidad de las aguas, las zonas costeras y el medio ambiente.

Fuente: Censo Nacional Pesquero 2019/ ONE

 

Compartir