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Willenni Lorenzo Herrera y Carolin Franyelis Báez Ramírez, fueron víctimas de dos criminales, quienes abusaron de ellas y las mataron en la provincia San Cristóbal. Los dos asesinatos ocurrieron en menos de tres meses.
Eran niñas que irradiaban alegría y esperanza, pero, en su lugar, sus vidas dieron giros trágicos que nadie pudo prever. Willenni, quien tenía 11 años, fue la primera en ser víctima de abuso sexual y asesinato el pasado 20 de julio, lo que conmocionó a la comunidad sancristobalense. Sus familiares y amigos quedaron atónitos, incapaces de comprender cómo alguien podía arrebatarle la vida a una niña inocente.
Soñaba con ser azafata y forjar un mejor futuro para su abuela, quien se encargó de su crianza desde su nacimiento, debido a que Willenni sufría problemas de salud.
De su muerte, las autoridades responsabilizan a Juan José Sánchez Nivar, alias Bruly, quien era una persona de confianza para la familia. Además de Wilenni, lo acusan de intentar abusar de una prima de la menor. El imputado guarda tres meses de prisión preventiva en Najayo Hombres.
El cuerpo de la niña fue hallado metido en un saco en la autopista Seis de Noviembre, 16 días después de su desaparición, en un barranco cercano a un arroyo. Las declaraciones de la prima menor de Willenni fueron claves para dar con el supuesto autor del crimen.
Prima fue «clave» para agarrar acusado
Las declaraciones de la prima menor de Willenni fueron claves para dar con el supuesto autor del crimen de su pariente. La menor de 13 años, a quien se resguarda su nombre por asuntos legales, fue víctima de acoso sexual por parte de Juan José Sánchez, caso por el cual le dictaron prisión preventiva.
La menor había guardado silencio ante el intento de abuso sexual por parte de Bruly, cuando este supuestamente le ofreció 100 pesos para que comprara lo que ella quisiera y fuera hasta su casa. Pese a que esta se negó, también le envió fotos de su parte intima, las cuales que borró del Whatsapp.
El día de la desaparición de Willenni su abuela encontró un mensaje extraño en su celular, el cual le prestaba a su nieta ocasionalmente, donde el acusado le decía «ven» y ella le respondía «ok». Tras comentar en la residencia lo que ocurría, la menor de 13 contó lo que había pasado con ella; fue entonces cuando los familiares fueron en busca de Bruly y lo llevaron hasta las autoridades.
«El la estaba llamando y le dijo que le iba a dar 100 pesos para que compre algo y ella lo que le contestó, me dijo la niña después que pasó el caso, que no ,que ella era una niña y que ella no iba a ir para su casa, pero con todo eso, él le mandó su parte en una foto y la eliminó», dijo Dolores Marte, abuela de las niñas.


