Domingo Hernández
El Salón de la Fama del Deporte Dominicano en sus últimos dos ceremoniales exaltó a dos destacados boxeadores:Félix Díaz, medallista de oro olímpico, y Joan Guzmán, dos veces campeón del mundo en pesos diferentes –ligero junior y ligero- en el pugilismo de paga y con innumerables méritos en el plano no rentado.
Ambas exaltaciones a lo mejor pudieran abrir las posibilidades de que otros pugilistas meritorios puedan ser tomados en cuenta en un futuro inmediato para también ser exaltados.
Uno de tantos, lo es Victoriano –Santico-Sosa, cuya carrera, para quienes han seguido de cerca este viril deporte, es ampliamente conocida.
En efecto, -Santico-Sosa, sin quizás ha sido uno de los púgiles más exitosos que ha tenido la República Dominicana y de mayor relevancia.
Y que conste, esta apreciación lo atestigua una trayectoria como boxeador olímpico, en la que, entre otras cosas, fue un destacado miembro de la selección nacional en cuyas filas fue medallista en torneos regionales, entre ellos Centroamericanos y del Caribe, además de haber representado el país en las Olimpíadas de Barcelona, España, en 1992, en donde llegó a pelear por la presea de bronce en cuartos de final.
Como profesional…
Ya como profesional y tras debutar un 30 de enero de 1995, con un nocaut en tres vueltas sobre su compatriota Alexis Ureña –El Montrico-, Sosa, en 10 años de acción ininterrumpida compiló el respetable récord de 42 victorias, 31 de ellas por nocaut, cuatro derrotas y dos empates.
Entre sus muchos logros destacan el haber sido campeón nacional de los ligeros -135 libras-, así como Centroamericano y del Caribe, corona esta última que retuvo en tres ocasiones, con dos de esos triunfos ganados por la vía rápida.
En toda su trayectoria apenas perdió una pelea en su país –Antonio –Caña Seca- Ramírez lo noqueó en una revancha tras terminar en empate la primera pelea entre ambos-, sus restantes tres reveses fueron ante campeones del mundo.
Dos peleas mundialistas…
En dos ocasiones disputó el campeonato mundial de los ligeros. La primera celebrada el 3 de marzo del 2000, en Verona, Nueva York, frente al estadounidense de ascendencia italiana, Paul Spadafora, a quien estuvo a punto de noquear al enviarlo a la lona en el tercer asalto y ponerlo en malas condiciones.No pudo rematar y Spadafora, para ese momento invicto y un protegido del promotor de la pelea, se levantó y logró llevarse una discutida decisión en 12 asaltos y ahí se le fue de las manos a Sosa su posibilidad de ser campeón del mundo.
Su segundo chance por un trono orbital, llegó tres años después, en abril del 2003, en Fresno, California, frente al fenómeno norteamericano Floyd Mayweather Jr,a quien le ofreció una de sus más difíciles y encarnizados combates antes de caer por puntos en 12 bien disputados asaltos.
Su otro verdugo lo fue el boricua Miguel Cotto, cuatro veces campeón del mundo en pesos diferentes –welter junior, welter, mediano junior y mediano-, quien lo venció antes del límite cuando osó subir de peso para disputarle el trono internacional de los welter junior versión Consejo Mundial de Boxeo –CMB-, en Las Vegas, Nevada, en febrero del 2004.
Entre sus muchas víctimas figuran los retadores mundialistas:Freddy –El Italo-Cruz, dos veces,Francisco –El Ajogao-Lorenzo, Armando –La Bomba-Reyes,dominicanos, así como el norteamericano Harold Warren.
Venció, además, al mexicano Miguel Angel Huerta, al estadounidense Martize Logan y empató con el también norteamericano Lamar Murphy, quien llegó a disputar el campeonato mundial de los ligeros.
Su última pelea la celebró en Nueva York, el 9 de diciembre del 2005, ocasión en la que noqueó en 10 asaltos al costarricense Francisco Campos.
A 20 años de su retiro, Sosa, quien ha tenido un comportamiento ejemplar dentro y fuera del ring, en conversación reciente sostenido con quien suscribe, considera que tiene méritos suficientes para ocupar un lugar en el nicho de los inmortales y está a la espera de que este sueño se le haga realidad más temprano que tarde. Con él, al igual que otros que incluso fueron campeones del mundo y que todavía no han sido tomados en cuenta, se haría justicia. Lo merece.PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito de los ligeros, es importante señalar que Benny Leonard, de ascendencia judía, ha sido el campeón que más tiempo ha permanecido con el título mundial de ese peso. Reinó de 1917 a 1925 ocasión en que renunció al trono-no el que más le defendió, ese mérito lo tiene el panameño Roberto Durán, con 12 defensas exitosas-. ¡Suena campana! ¡Climmp!


