Domingo Hernández
Hace poco el youtuber convertido en boxeador, el norteamericano Jake Paul, dio a conocer sus planes futuros en un lapso que comprende los próximos cinco años.
En ese contexto, dijo que aspira a ser campeón del mundo en boxeo, derrotar al ucraniano Oleksandr Usyk, actual monarca mundial absoluto de los pesos pesados, ganar un Óscar, pelear en la Luna e inclusive lanzar una campaña presidencial.
De inmediato Usyk al parecer se motivó y le respondió que lo estaría esperando tan pronto se retire, decisión que probablemente no está lejos, en razón de que ya el rey de los pesados, para muchos el mejor boxeador libra por libra,cuenta con 38 años de edad.
Paul viene de vencer a la leyenda Mike Tyson, exmonarca universal de los pesados, y al excampeón mundial mediano, el mexicano Julio César Chávez hijo y ahora tiene en agenda una pelea de exhibición ante el campeón mundial ligero regular de la Asociación Mundial de Boxeo –AMB-, el norteamericano Gervonta Davis, prevista para noviembre venidero.
Ello indica que Paul ha tratado de buscar nombres sonoros, conocidos y de prestigio para enfrentar. Su interés, es lógico suponer, es llamar la atención, crear interés en cada una de sus presentaciones.
Y ciertamente lo ha logrado, ya que la mayoría de sus combates, por no decir todos, han sido éxitos de taquilla y económicos.
En ese contexto, cabe recordar que su enfrentamiento con Tyson en noviembre del año pasado, movió millones de dólares e incluso estableció récord de teleaudiencia, conforme lo dio a conocer la plataforma Netflix, por donde fue transmitida.
Paul, quien también es promotor de boxeo, porque tiene su empresa denominada Most Valuable Promotions –MVP-, ha sido muy inteligente y exitoso desde que incursionó a este deporte, al cual hay que reconocer le ha aportado bastante, muy en especial al femenino.
De ahí el que se supone que un enfrentamiento futuro entre él y Usyk también promete ser todo un éxito en diversos aspectos, incluido lo económico, no así en lo deportivo, en lo esencialmente competitivo.
Esto último, porque resulta evidente que existe una gran diferencia entre Paul y Usyk en lo que concierne a la calidad de ambos. Usyk es todo un fenómeno, un peleador que además de haber sido campeón olímpico, mundial y europeo en el plano no rentado, como profesional también ha sido sobresaliente.
A ese respecto, es prudente señalar que ya fue campeón absoluto de los cruceros -190-200 libras- y es de todos conocido que es el rey indiscutido de los pesados, es decir, reconocido por los cuatro organismos que oficialmente rigen el boxeo mundial, Asociación, Consejo y Organización Mundial de Boxeo, así como Federación Internacional de Boxeo (FIB).
A ello hay que agregar el hecho de que hasta ahora no conoce la derrota en 24 salidas como profesional, con 15 de esas victorias ganadas por nocaut y en su historial puede vanagloriarse de que ha vencido a lo mejor de lo mejor en los pesos pesados, incluidos figuras como los ingleses Tyson Fury y Anthony Joshua, en dos ocasiones a cada uno, y Daniel Dubois, a quien noqueó por segunda ocasión en su última pelea.
Paul, aunque promete, apenas comienza y todavía le queda mucho por aprender, para lo cual tiene buenas posibilidades y bastante tiempo ya que sólo cuenta con 28 años de edad, y es un joven disciplinado e inteligente. Su foja es de 13 combates celebrados, con 12 triunfos, siete por la vía rápida y un revés.
Esa diferencia en términos boxísticos propiamente hablando, sin embargo, no quita de que un duelo entre ellos despierte interés en los aficionados, porque Paul sabe muy bien promocionar, mercadear y vender sus peleas. Usyk es más conservador, es el tipo de boxeador que generalmente prefiere hablar sobre el ring, suele ser modesto y calmado.
El ucraniano sabe perfectamente que frente a Paul tendría garantizado muchos millones de dólares y que en cierto modo podría ser un pleito fácil para él, de escaso riesgo –quizás sea una exhibición y no una pelea oficial-. Ello explica el porqué se ha motivado a responder a Paul y en cierto modo le ha provocado.
Esto así, porque en sus contundentes declaraciones mediante su cuenta de X, escribió: «Buen plan, Jake Paul, pero yo no estoy aquí para quedar en quinto lugar, sino para ser el primero», «Pronto, terminaré mi carrera en el boxeo, y después te estaré esperando en el ring. Veremos si tienes valor o solo buscas atención».
Así las cosas, resulta evidente de que Oleksandr Usyk estaría abierto a enfrentar a Paul tan pronto se retire y cuando éste lo decida.No descarte esta pelea. El dinero lo puede todo y esa parece ser la principal motivación de Usyk si llegara a materializarse este duelo. ESQUINITAS-. No deje de ver este y todos los domingos en su nuevo horario de 2:00 a 4:00 de la tarde, el programa “Boxeo Internacional” por Megavisión Canal 2 (23 en el cable de Aster), con la producción y conducción del autor de esta columna. ¡No se lo pierda!.PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito de Usyk, hay que señalar que éste se coronó campeón olímpico en las Olimpíadas de Londres 2012. ¡Suena la campana! ¡Climmp!.


