Domingo Hernández
Quienes pensaron que el retador boricua Edgar Berlanga sería noqueado por el campeón mundial unificado de los supermedianos -168 libras-, el astro mexicano Saúl –Canelo-Alvarez, estaban equivocados.
El combate fue celebrado el pasado sábado en el T-Mobile Arena de Las Vegas, Nevada, y existían expectativas, en el sentido de que Berlanga no llegaría de pie al término de los 12 asaltos.
Es cierto que el azteca, favorito amplio previo al combate, ganó de manera clara su pelea por decisión unánime (los jueces votaron 117-110 y dos iguales 118-109, respectivamente) e incluso tumbó en el tercer asalto con un gancho de izquierda a su rival. Sin embargo, Alvarez debió emplearse a fondo para llevarse la victoria y el joven puertorriqueño podría decirse que vendió cara su derrota, la primera que sufre en 23 salidas, con 22 triunfos y 17 nocauts.
Si se toman en cuenta los vaticinios previo al inicio de la contienda, se debe reconocer de que Berlanga sorprendió a todos, pues se portó siempre como un digno rival, le peleó de igual a agual al “Canelo”, sin ningún respeto y, en sentido general, ofreció una gran pelea, pues, sin dudas, el duelo fue movido de principio a fin y del agrado de la fanaticada, tanto de quienes estaban presentes en el escenario, como de los cientos de miles que lo disfrutaron por televisión u otros medios electrónicos.
“El Canelo”, que extendió su récord a 62-2-2, con 39 por la vía rápida, dominó la mayor parte de los asaltos, a excepción del dos y el siete, en base a su mayor experiencia, agresividad, efectividad y superior volumen de golpes.
Empero, Berlanga le presentó una buena oposición, enseñó que ciertamente tiene clase, lució muy superado técnicamente, utilizó un efectivo jab de izquierda, que combinaba en ocasiones con rectos, ganchos y uppercuts.
Asimismo,pese a que no utilizó un gran volumen de golpes- ese pudo ser su punto más débil-, Berlanga se mostró siempre valiente, respondón, asimiló bien los mejores golpes del “Canelo” y exhibió carácter. Demostró que no subió sólo a ganarse un cheque ( ganó más de un millón de dólares como mínimo, El Canelo más de 40), sino a dar la batalla y a aprovechar cualquier descuido del campeón para llevarse la victoria.
En el caso del “Canelo” se trató de un triunfo que, excepto el dinero recibido y de haber retenido sus tres campeonatos (Consejo,Asociación y Organización Mundial de Boxeo (OMB) no le aportó nada a su legado.Simplemente le ganó bien a un novato prometedor.
Ganó aún perdiendo…
Berlanga, en cambio, de quien no se esperaba mucho, en razón de que no había tenido ningún rival de calidad previo a este compromiso, aún perdiendo, resultó ser el gran ganador, puesto que, además de ser ya millonario, con la demostración que ofreció, la vergüenza profesional que mostró, sus bonos subieron y quedó muy bien parado en la escena boxística internacional.
De hecho, de ser bien llevado y con apenas 27 años de edad, su futuro luce prometedor e incluso no se descarte el que pueda ser campeón del mundo en este peso –en el supuesto de que pueda mantenerse en el límite-, debido a la manera en que peleó frente a quien se considera el mejor de este casillero.
Es cierto que todavía deberá seguir madurando, aprendiendo. No obstante será cuestión de tiempo el que pueda alcanzar su punto álgido como boxeador.En definitiva, pues, para “El Canelo” se trató de una victoria más, de las tantas que ha logrado en su gloriosa carrera en la que suma cuatro campeonatos mundiales en pesos diferentes, pero para Edgar Berlanga fue una derrota honrosa y consagratoria. Veremos qué sigue ahora en el horizonte de ambos boxeadores. Estén atentos. PARA QUE LO APRENDAS LO RECUERDES:A propósito del “Canelo” Alvarez, es oportuno señalar que éste está próximo a cumplir 20 años como profesional del tinglado, ya que debutó el 29 de octubre del 2005, ocasión en que noqueó en cuatro asaltos a su compatriota Abraham González.!Suena la campana! ¡Climmp!


