Redacción/Caribbean Digital
Santiago, RD.- Para la prensa local, nacional e internacional que asistió a la celebración del 41.º período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), resultó algo traumático la cobertura del recién evento realizado del 7 al 9 de octubre, en el Centro de Convenciones y Cultura Dominicana Utesa.
La prensa debidamente acreditada enfrentó limitaciones de acceso que impidieron el ejercicio adecuado de su labor, al punto de que fue prácticamente obligada a permanecer en un salón viendo la cumbre por televisión.
Tras las quejas, la Dirección de Comunicación de la Cancillería dominicana se desligó del trato ofrecido a los trabajadores de la prensa. Por su parte, la CEPAL alegó desconocer los motivos de la ausencia de los reporteros en las jornadas de trabajo.
El acceso solo fue permitido brevemente durante el acto inaugural, dada la presencia del presidente y la vicepresidenta de la República. Aunque se anunció apertura para el acto de clausura, un cambio repentino e imprevisto en el horario provocó que la mayoría de los periodistas no pudiera asistir.
Esta falta de coordinación entre la Cancillería y la CEPAL deja en evidencia serias fallas en la logística comunicacional de un evento de alcance regional, sembrando dudas sobre la capacidad de manejo en temas de mayor trascendencia.


