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Tony Almont se propuso estudiar arquitectura al salir del bachillerato, pero la dejó por la danza. “Yo lo que quería era bailar en ese momento”, aunque la música “siempre me cautivó desde que era niño porque yo dormía con un radio oyendo canciones”.
En el colegio, incluso, contó Almont, le ponían de castigo “porque yo andaba dando brincos”. Hasta formaba parte de un grupo de baile folclórico “y mi papá me sacó de ahí porque los profesores se quejaban de que vivía bailando, como si eso fuera malo”.
El grupo de rock Toque Profundo, en 1989, llega justo en ese momento de toma de decisiones para enrumbar sus pasos postadolescencia y que finalmente cambiarían sus anhelos iniciales.
“Cuando se me presenta la oportunidad de formar parte de la agrupación yo estaba con la idea de buscar una beca porque tenía profesores de danza que me decían que yo tenía talento para eso. Yo estaba en eso, ya había dejado la universidad y en ese ínterin ganamos las Olimpiadas Rock, entonces ya comienza a plantearse otra cosa en mi vida”, relató Almont, vocalista de Toque Profundo.
“Como al año que ya estábamos tocando mucho y que yo había entrado al grupo, en el 92, 93, empezamos a viajar para el interior y muchas actividades, se me complico la universidad porque yo con lo que ganaba me la pagaba, pero hubo un momento en que ya empezaba a faltar, se me quemaron un par de materias, se fue cayendo todo a pedazos y tuve que dejarla lamentablemente”, narró.
En cambio, Tomás Alvarez, desde los 13 años de edad tenía claro que quería ser músico, pero igual decidió cursar una carrera universitaria.
Luego agregó: “Yo podía tocar un miércoles en Cabarete, pero tenía que venir para atrás de una vez porque tenía que ir a la universidad. Y si tocaba el viernes y el sábado y tenía que estar en el trabajo a las 9, entonces yo cogía la guagua de las 6 y me tiraba directo, pero con el tiempo entre publicidad, música y diseño gráfico la música me jaló porque era lo que más me dejaba y lo que más me gustaba. Yo nunca pensé en dejar la música”.
Tomás ingresó en noviembre de 1990 a Toque Profundo, mientras Joel lo hizo en septiembre de 1991.


