Luego de 13 temporadas en la pelota criolla, “El Maracucho” tomó la decisión de colgar los ganchos y hacer su retiro oficial como pelotero activo. “Quiero agradecerle a mi esposa, hijos, padres, hermana y abuelos por el apoyo que me dieron durante mi carrera”, soltó Suárez, vía telefónica.
“Lo único que me duele es no haber conseguido el título que tanto anhelaba con Tiburones”, resaltó el criollo que llegó a vivir momentos alegres y otros no tanto en el equipo. “Una de las cosas más difíciles para mí será que no volveré a sentir otra vez la Samba, además de no luchar por ese campeonato que tanto buscábamos. Esa lucha a la que le dediqué 10 años de mi carrera.
Simplemente puedo decir: ‘Gracias a Tiburones yo me hice un nombre en la liga’”.
El zuliano, quien fungió como capitán de los escualos en las últimas temporadas dejó promedio de vitalicio de .304, producto de 489 hits en 1.606 turnos al bate. Entre sus logros personales se encuentra el título de bateo de la temporada 2011-2012, cuando cerró la campaña con .347 de AVE.
Ahora, Suárez, de 33 años, enfrentará una nueva etapa en su vida, al dedicarse a la representación de peloteros. “Desde que era muy niño siempre me gustó mucho el beisbol. No solo jugarlo, sino el lado de afuera (gerencia y scouteo) y siempre sentí que luego de colgar mis zapatos quería hacer eso. Desde hace 20 o 25 años sabía lo que iba a hacer después de jugar, por eso no le tengo miedo a esta nueva etapa”.
En su voz se nota tranquilidad. Sabe muy bien que en su época de pelotero dio todo por la camiseta de La Guaira. “Me va a pegar (el retiro), pero sé que di lo mejor de mí en las tres etapas que viví en los Tiburones”, destacó. “Ver crecer a muchos peloteros en la organización fue algo muy bonito. Me siento muy afortunado de haber jugado con Tiburones”.
Quizás habrá interrogantes por su decisión; sin embargo, Suárez no se rindió. Eso lo aprendió de Tiburones. “Este equipo me demostró que en la vida nunca se puede rendir porque siempre hay alguna esperanza”.

