José Alfredo Espinal
La coordinadora del Movimiento Feminista Hermanas Mirabal, Raquel Rivera, afirmó que el fenómeno de los feminicidios que ya supera en los primeros meses del año los 30 casos en el país, viene dado porque el sistema les ha venido fallando durante décadas a las mujeres dominicanas debido a la incapacidad de las autoridades en trabajar de manera coordinada y articulada en definir políticas públicas para que una fémina no se sienta desprotegida.
Además, Rivera atribuyó al factor de la cultura patriarcal dominicana la violencia intrafamiliar y las muertes de mujeres, afirmando que en nuestra sociedad los varones tienen poderío absoluto y se han criado con la mentalidad de que las mujeres son cosas y las tienen como su propiedad.
La dirigente feminista lamentó que pese a que las organizaciones tienen años denunciando que el sistema ha fallado a los sectores más vulnerables, fundamentalmente a las mujeres, ahora es que las autoridades reconocen la magnitud del problema y la debilidad de las instituciones responsables para enfrentar el flagelo.
Rivera saludó que, aunque sea tarde, tanto la vicepresidenta de la República, Raquel Peña como la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, han reconocido que el sistema les ha fallado a las mujeres dominicanas.
La dirigente también se quejó por la poca capacidad de respuesta de los organismos responsables de garantizar la tranquilidad, la paz y la garantía de la vida de las féminas. “No tienen esa capacidad de respuesta, pero además, el hecho de que hemos venido planteando que una víctima se acerca para conseguir ayuda y la respuesta es deficiente y mucha veces llega tarde”, dijo.
Raquel Rivera recordó que en la cotidianidad, en los barrios marginados donde las mujeres están más desprotegidas por falta de asistencia legal y psicológica, mientras el mismo sistema se le niega, la desprotege y la culpabiliza.
Lamentó que los homicidios van a continuar contra las mujeres hasta que no haya una voluntad y actitud de los organismos responsables.
“En un país donde una víctima se acerca a buscar una orden de alejamiento o de arresto y eso tarda hasta 15 días no es posible que se le dé garantía”, afirmó. Señaló que muchas veces después que la mujer acude a poner una querella no tiene un sistema de protección y es cuando el agresor aprovecha con amenaza e intimidación.
Rivera sostuvo que lo más doloroso es cómo la población ve que después que la víctima cae el propio sistema la sigue responsabilizando y victimizando por la tragedia.
La coordinadora del movimiento feminista Hermanas Mirabal dijo que el asesinato de Esmeralda Moronta de los Santos, de 36 años, a manos de su expareja, Omar Tejeda Guzmán, de 48, le recuerda el crimen de Miguelina Altagracia Martínez Morel, en el sector Pueblo Nuevo, Santiago, muerta a puñaladas en el año 2012, por su exmarido Jonathan de Jesús Torres.
Explicó que ambas víctimas se habían querellado contra sus verdugos.
Rivera lamentó que en el país las autoridades no le dan seguimiento a las órdenes de arresto ni a la orden de alejamiento para ver si se cumple, porque a su juicio, con el sistema de justicia no se cuenta con el sistema de justicia con recursos humanos, materiales ni económicos, que garantice que cuando una mujer no quiere continuar con una relación no tenga que ser asesinada.
“Desde que una mujer se acerca a querellarse ya teme por su vida y cuando la asesinan, el mismo sistema la culpabiliza y eso es mucho más preocupante para la población”, indicó.


