Productores de huevos dicen que el 2023 representó la madre de todas las crisis para ese sector

 José Alfredo Espinal

joseespinal.hoy@gmail.com

 Moca, Espaillat.- Para los productores de huevos el año 2023 representó para este sector la madre de todas las crisis, en gran manera como consecuencia del cierre de la frontera con Haití en dos ocasiones,  dejando pérdidas que rondan los RD$1,500 millones.

La primera situación de turbulencia la vivieron los avicultores con la prohibición de las exportaciones hacia el vecino país en enero por parte del Gobierno dominicano alegadamente por los altos precios del producto a nivel local y luego el cierre hermético de la frontera por el problema generado con la construcción de un canal por el río Masacre.

“La primera vez que el gobierno tomó la decisión de prohibir las exportaciones de huevos hacia Haití en enero fue un error y luego  entendíamos que se pudo haber tomado otra medida para proteger al país sin la necesidad de interrumpir el mercado”, afirmó Manuel Escaño, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Huevos (Asohuevos).

Dijo que la situación que atraviesa este sector ha provocado el cierre de decenas de granjas y como consecuencia la quiebra de una gran cantidad de pequeños productores de huevos, a los cuales se les hará difícil recuperarse.

Manuel Escaño manifestó que la única manera que esos avicultores golpeados severamente por la crisis podrían volver al mercado es si el estado acude en su auxilio, de lo contrario, aseguró, no volverán a producir.

“Esta ha sido la madre de todas las crisis. Aquí hay productores que lo han perdido todo. Esperamos que para el próximo año no se repita algo similar”, expresó Escaño, durante el encuentro navideño con los miembros de Asohuevos. Exhortó a los productores de huevos disfrutar de este tiempo navideño con su familia pese a la situación preocupante que atraviesa el sector.

Manuel Escaño hizo un llamado a las autoridades dominicanas y haitianas a buscarle solución al conflicto de manera diplomática para que puedan subsistir los comerciantes y las miles de familias que viven del mercado binacional.

Compartir