Poniendo Espejos: Un recuerdo

Rogelio A. Hernández

Santiago, RD.- Entendemos que las licencias de maternidad y paternidad deben ser razonables y proporcionales, por lo que no deben ser igualitarias. Esto implica no sólo tomar en cuenta el tema de la igualdad de género a raja tabla, sino el aspecto natural de las diferencias biológicas entre el varón y la hembra y su relación e involucramiento con la maternidad y la paternidad.

Por ejemplos, entre otros, aunque se manifiesten como un delirio de algunos varones con desequilibrio y trastornos de identidad sexual, y aún cuando en su trastorno y delirio se perciban hembras, el parto y la lactancia son y seguirán siendo exclusivos de la hembra, conforme la naturaleza. Es indiscutible que el hombre padre engendrador, hay que considerarlo sujeto involucrado en la maternidad. Este tiene responsabilidades que requieren disposición de tiempos para cumplir, entre ellas de colaboración y solidaridad con la madre procreadora y la criatura que debe ser asistida para su sano desarrollo en la primera etapa de su vida; pero no en condición igualitaria.
Luz, más luz. (Goethe)
Rahj.

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