Poniendo Espejos. Un elogio sin sesgo racista

 Un relato ficticio de un hecho que puede ocurrir o tal vez ya ha ocurrido.

Rogelio A. Hernández

El esposo y la fiscal, parados frente a un semáforo en luz roja, son abordados por un «tigre» vendedor de aguacates, quien al ver la fiscal queda impactado, y, sin proponer venta, con esa sabrosura del dominicano de a pie dispara:
-Waoohh, Moreno, te sacaste el premio mayor con ese hembrón que llevas y te estás tirando. Así cualquiera se deja investigar y meter preso.
Decente, El Moreno consorte, sorprendido por la ocurrencia, mirando al viandante de ventas ambulantes y calibrando con la vista a su acompañante, sólo pudo decir: -Graciasss.

Y la Fiscal, que no obstante cualquier presión mantiene el glamour de diva, muerta de risa, reluciente y halagada, se puso en modo de celebración de la ocurrencia para contarla por mucho tiempo.

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