Por Rogelio Hernández
Usualmente las neo cortesanas, prostitutas de lujo o “chapiadoras” (con o sin títulos; secretas, camufladas, bajo perfil o declaradas) tienen predilecciones y aspiraciones que requieren a la víctima (lista no limitativa):
-Una mensualidad de no menos de RD$100,000.00 con cláusula de indexación conforme a la inflación y la tasa del dólar.
-Un celular de reciente generación.
-Un vehículo moderno, preferible «yipeta».
-Extensiones o pelucas de pelo de primera y diferentes colores..
-Asignación para compras de cajas de pestañas postizas.
-Pagos de operaciones estéticas, preferentemente lipos y de senos. Dicen que estas operaciones producen con el tiempo un envejecimiento prematuro de la piel; por ello las estrías abdominales surgen más rápido y las tetas se caen igual de rápido. Los nalgones robalagallina que con la cintura tipo avispa hacen cuerpo de bate, pasaron de moda porque las nalgas con implantes se estaban pudriendo; igual está sucediendo con los senos.
-Compra de cualquier negocio, para entretenerse y sentirse empresarias y productivas (sólo sentirse, no más y así no les digan lo que son, parásitas y sanguijuelas); negocio con posibilidad de quiebra rápida por falta de talento en la cabeza, el cual podría sobrarle (no siempre) entre las piernas.
-Un apartamento de lujo.
-Compra de ropas caras y finas de la última moda; entre ellas pantalones que marcan y penetran las rajas traseras y bikinis de aquellos que cubren mínimamente las carnes íntimas, en especial con hilos o tiras de penetración trasera profunda buscando hemorroides, que dejan al descubierto las chapas que vibran de las nalgas; todo para exhibición mercantil, de ego, despecho, desamor y narcisismo en las redes y otros medios. Ellas, como Ester de la obra de Balzac, Esplendores y Miserias de las Cortesanas, a veces se enamoran, pero nunca del “chapiado”.
-Una asignación económica para viajes y estadías en hoteles.
-Asistencias frecuentes a buenos y caros restaurantes para satisfacer su ego y “glotonería Ugolina” de alimentos y bebidas (A&B).
-Compra de abonos palcos del play para darse vitrina, aunque no sepan nada de pelota, como por ejemplo si el bateador debe correr para primera, segunda o tercera.
-Asignación para cualquier capricho o desvarío ocasional y gastos varios.
-Compra con algo de racismo de un perrito peluche blanco.
-En general, sus exigencias son las más caras, porque piensan que esto les da el valor que no tienen ni tendrán como personas.
Nota: Fragmento sobre La «chapiadora» y «el chapiado». Si el “chapiado” no corresponde a sus requerimientos es despedido como realengo y MISERABLE. Ella es devoradora, depredadora de bolsillos ajenos e implacable con sus exigencias y más cuando el “chapiado” es un gozoso y sabroso guineo maduro, poderoso económicamente y se cree como “machote” y “gallo de hombre” que es un «Papi Champú», por el que ella delira y derrite, cuando lo que en realidad la derrite es el bolsillo del “chapiado”. !El Amorrrrr $$$$$$ se siente, se sienteeee… con gran pasión! .
Rahj


