Rogelio A. Hernández
En ocasión de la información de que Francia revisará la indemnización económica que impuso a Haití por su independencia comento:
1. Que la verdad histórica sobre la diáspora africana haitiana (así llamada por los propios países africanos) sigue aflorando.
2. Que la imposición francesa en la isla La Española de un enclave tribal salvaje, formado por africanos secuestrados y esclavizados y una independencia comprada se hizo para encaminar el expansionismo y subyugar a los nacionales dominicanos, primeros en ocupar la isla.
3. A un estimado amigo: dije que los africanos-haitianos fueron secuestrados de África y esclavizados. No obstante el valor y las acciones contundentes mostradas por los haitianos para lograr la independencia, en la reta final sus líderes claudicaron y bajo amenaza de uso de fuerza extrema cedieron a la presión y condiciones de los franceses para reconocer la independencia con una soberanía limitada. Luego de ello, los franceses hasta mucho tiempo después mantuvieron su presencia hegemónica política, económica y militar en Haití. Ellos, primero como demostración de su poderío y dominio no sólo impusieron un pago indemnizatorio para reconocer la independencia, sino que secuestraron cuando quisieron al sanguinario Toussaint Louverture, quien murió en una mazmorra francesa, y segundo, en su lucha hegemónica con España alimentaron y sembraron en la psiqui haitiana el expansionismo, la idea de que la isla es una e indivisible y el odio a los habitantes del Santo Domingo Español, cuya vocación como nación dominicana ya se había forjado, cumpliendo con todo el proceso histórico para la formación de una nación. El jesuista cardenal Richelieu, omnipotente primer ministro del rey Luís Xlll, dispuso que Haití sirviera de base para tomar toda la isla para favorecer los intereses del papado católico. Así apoyaron la invasión haitiana del 1822 y hoy siguen en sus afanes de unificación de la isla y la creación de un Estado binacional, conspirando siempre contra nuestra soberanía e identidad nacional.
4. En conclusión, cabe decir que: a) La «vaina histórica» con los haitianos no la han tirado principalmente los franceses, y b) La clase dominante haitiana siempre ha estado llena de odio, mostrándose agresiva y despectiva con los dominicanos, pero servil y dócil con las potencias imperialistas colonialistas, especialmente la francesa.
Luz, más luz (Goethe).


