Pidió a los funcionarios electos no repetir caso de diputada vegana condenada por lavado de activos
José Alfredo Espinal
Santiago.- El arzobispo metropolitano de esta arquidiócesis, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, afirmó este jueves que los funcionarios públicos y los partidos políticos deben jugar un papel fundamental en la sociedad dominicana y la justicia actuar cuando se cometen acciones ilícitas, al tiempo de recordarles que a la política no se va a robar ni a lucrarse.
“Las funciones están descritas en la Constitución, en los estatutos, reglamentos, y nadie va a la política para lucrarse del país, para ser ladrones o ser corruptos, si algo de esto ocurre, es por motu propio, es un asunto de la persona y no por desconocimiento”, apuntó monseñor Rodríguez.
El líder religioso habló en ese sentido al ser consultado por los periodistas sobre el caso de la diputada de La Vega, Rosa Amalia Pilarte López, condenada a cinco años de prisión por lavado de activos, luego de pronunciar la homilía de la eucaristía con motivo de la celebración de Corpus Christi, en el estadio Cibao.
Al acto religioso asistieron miles de feligreses, y contó con la presencia de la gobernadora provincial Rosa Santos, el alcalde de este municipio Ulises Rodríguez, el senador electo de la provincia Daniel Rivera, el director de Edenorte, Andrés Cueto y el ex procurador de la República, Francisco Domínguez Brito.
Monseñor Rodríguez cree que la diputada Pilarte López se vinculó o entró en un sistema corrupto del que pudo haber querido salir, pero que se le hizo tarde. Aseguró que el pueblo no elige a sus representantes para delinquir.
Pidió que casos como el de la legisladora vegana no vuelvan a repetirse en el país con uno de los funcionarios elegidos en las últimas elecciones.
Esperanzado por la paz en Haití
Por otra parte, el arzobispo de Santiago se manifestó esperanzado de que con el nuevo ministro Garry Conille, designado por el Consejo Presidencial de Transición y la fuerza multinacional liderada por Kenia, Haití finalmente logre la paz y la tranquilidad que necesita.
“Las expectativas es que se apacigüe el ambiente tan difícil, traiga el paz y el orden y Haití se convierta en un país como el mismo pueblo sueña, tranquilo, porque es un país trabajador, pero las bandas lo tienen en sus manos y llevan desasosiego a la población”, afirmó.
Monseñor Rodríguez lamentó cómo las bandas haitianas atacan lugares como los centros educativos y los hospitales con personas enfermas. “Ojalá que esta misión llene las expectativas y realice la función para que lleven la paz y la tranquilidad”, apuntó.
Durante la homilía, el sacerdote invitó a la población a ser empática con los más necesitados a través de la solidaridad como lo hizo Jesús. Pidió luchar por una sociedad más justa y criticó a quienes se dan el abrazo de la paz, pero al mismo tiempo aplauden las guerras.
“Es contradictorio, es abusivo de parte nuestra, comulgar con Cristo ritualmente en la más recogida intimidad y no preocuparnos durante la semana de comulgar con los hermanos de mi familia y con mis vecinos. Yo voy a la misa, comulgo, y me devuelvo y llevo otra vida, totalmente diferente, afirmó.


