
Pedro G. Briceño
La alegría es desbordante. Entre música, juegos, cervezas y presentaciones artísticas, los mexicanos, una vez más se despedirán con una calificación Cum Laude en los renglones de hospitalidad y organización en esta Serie del Caribe “Culiacán 2017”.
Variadas actividades a cada instante, principalmente en las avenidas Andrade y Constitución, donde está enclavado el moderno estadio de Culiacán, levantado en el 2015 a un costo que superó los 300 millones de pesos, se realizan entre cientos de mexicanos que por la falta de adquisición de boletas tienen que quedarse en el área.
Pero, conociendo de la locura que para sus seguidores representa el clásico caribeño, se instaló desde antes de iniciar el certamen que ya se despide una tarima gigantesca donde una banda de música cada tarde-noche alegra el ambiente.
Claro, como se sabe que los amantes de México son “locos” con su béisbol y que la capacidad de 20 mil fanáticos que puede albergar la moderna instalación no sería suficiente para la elevada cantidad de seguidores que se darían cita en el evento, fue instalada una pantalla super gigantesca para que quienes gusten se muevan alrededor de la misma y disfruten de los partidos de béisbol.
Y de esta forma ha sido en cada jornada entre música, comidas y bebidas se estima en cerca de dos mil las personas que por falta de disponibilidad de asientos, escasez de las boletas no pueden accesar a la estructura a presenciar los partidos de un país que en la actualidad es rey de las series del Caribe con sus cuatro conquistadas en los pasados seis eventos y cinco finales seguidas, esto sin contar el resultado de anoche.
Ah, además es apenas la segunda ocasión que esta ciudad tiene la oportunidad de montar el evento, pues la otra ocasión se produjo en el 2001, hace ya 16 años.
“Esto ha sido de locura, las ventas han superado las expectativas”, expresó Lorenzo Berrigo, quien administra unas de las carpas que venden las cervezas Tecate, Heineken y de otras marcas.
Locos con sus cervezas
Afirma que solo en las dos primeras fechas se vendieron mucho más de 600 cajas de cervezas. Los mexicanos son locos con sus cervezas”, añade. Incluso, es frecuente observar por estos predios unos vasos gigantes donde se sirven el liquido.
Brochetas (pinchos gigantescos preparados con carne de cerdo y cebollas enteras), hamberguers gigantes, hot dogs, esquites (granos de maíz con limón y picante); papas locas (papas con chile y limón), tortillas con carnes de cerdo y res molida forman parte de la gastronomía que oferta la ciudad de un millón de habitantes.
Juegos inflables, el pelotón y otras variedades alegran el ambiente para los que no pueden penetrar al parque. Es frecuente verlos con su vaso de cerveza en manos o simplemente en el área con su pequeño radio pegado al oído.
Varios bares se encuentran apostados a los lados de la estructura, con variada música para todo público, casetas con ventas de todo tipo de souvenires alusivos al evento lo hacen inolvidable para quienes tienen la posibilidades de pasar una estadía de una semana en esta ciudad.
Al interior, de manera paralela al partido hay todo un festín con música, animaciones, ventas de bebidas y comidas.
En fin, ha sido de locura lo que se ha vivido en esta semana, donde los mexicanos y turistas de los demás países, entre bebidas y diversiones, se han gozado su serie en un ambiente donde lo que más se respira es béisbol.


