Megan Murphy Ratman, misionera canadiense que ha mejorado la vida de la gente de Villa Montellano

 ARIDIO PERDOMO

VILLA MONTELLANO, Puerto Plata.- Misionera, pastora y filántropa de origen canadiense, pertenece a una familia compuesta por 5 hermanas y hermanos dedicada a la obra de Dios. Su padre fue maestro mientras su mamá se dedicaba al cuidado de la casa y los hijos. Sus padres eran voluntarios activos en su comunidad, desde niños eran llevados con ellos para ayudarles.

Megan  cuenta que al crecer le enseñaron que nunca debe ignorar a nadie que necesite de su ayuda. La misionera cristiana es licenciatura en sociología con Maestría en Divinidad. Se convirtió en pastora de jóvenes en 2001 en la iglesia Brethren in Christ. Cree en seguir a Jesús, enseñar paz y vivir simplemente para poder dar generosamente.

Le encanta trabajar con jóvenes, por sus ideales y sueños, creen que pueden cambiar el mundo, les enseña que juntos pueden cambiar el mundo. Le gusta caminar junto a ellos y hablarles acerca de Jesús, enseñándoles lo que Jesús enseña, amar a Dios, amar a todos y amarnos a nosotros mismos. (Mateo 22: 36-40).

Megan Murphy conoce de las dificultades que los jóvenes suelen tener, siente que Dios le ha dado la oportunidad de ayudarlos a resolver sus conflictos y reconciliar sus relaciones.

Llegó a Caraballo, sección de Villa Montellano en la provincia de Puerto Plata, República Dominicana, por primera vez en el año 2007, asegura que mientras caminaba por el pueblo, sintió que un día iba a estar aquí a tiempo completo. En 2011 junto a su esposo abandonaron sus comodidades en el Canadá para mudarse a la República Dominicana llegando a afirmar que Dios hizo realidad mis pensamientos. “Caraballo y Ascensión son mis lugares favoritos en todo el mundo”, manifestó la misionera.

Megan afirma que las personas en esta comunidad le inspiran con sus vidas y sus sueños para ayudarles a mejorar sus vidas. Su objetivo es caminar junto a ellos y ayudarlos a cumplir sus sueños. El primero de esos objetivos fue iniciar un centro de computación y llevar internet a la comunidad. Con el dinero ahorrado por ella y su esposo comenzaron a renovar un edificio. Mientras trabajaban en el edificio varios extranjeros que pasaban por allí les preguntaron qué estában haciendo. Megan explicó: «vamos a iniciar un centro de computación, traer internet a la comunidad y enseñar a las personas cómo usar las computadoras». A los extranjeros les encantó la idea y preguntaron si podían participar donando de sus recursos.

Entonces varias personas comenzaron a donar computadoras portátiles y otros equipos necesarios. Cuando se concluyó el proyecto, ni su esposo ni ella tuvieron que disponer un peso de sus ahorros. “Entonces fue cuando nos dimos cuenta de que podíamos pensar en grande, porque nuestro Dios es mucho más grande que nuestras ideas y sueños. Fue así, como en la comunidad empezamos a soñar en grande, con Dios hemos logrado mucho, le damos todas las gracias a él”, enfatizó la misionera radicada en la costa norte.

Megan Murphy Ratnam actualmente es representante de la ONG Go Mad (Vamos Hacerlo) y dirige varios programas, uno para bebés, ayudando a todas las mamás de la comunidad, un programa de alimentación, una escuela de juegos, una escuela de inglés, patrocinio universitario, y una clínica médica móvil, distribución de uniformes escolares, y cuentan además un autobús escolar.

Megan agradece a Dios por todas cosas las necesidades cubiertas en las comunidades de Caraballo, Ascensión, Severé y Canta La Rana. De acuerdo a sus declaraciones todas esos sectores están llenos de personas increíbles, unidas, trabajando arduamente para mejorar su comunidad.

PIE DE FOTO

1- Megan Murphy Ratman

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