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Santiago.– En medio de un llamado a impedir que el país se convierta en un desierto y que desaparezcan cientos de ríos, sacerdotes, campesinos, legisladores, ambientalistas, marcharon por las calles de Santiago contra los permisos de explotación minera de la cordillera Septentrional.
Con varias cruces y banderas dominicanas, los manifestantes partieron del Monumento a los Héroes de la Restauración, recorrieron la avenida Las Carreas, doblaron por la Antonio Guzmán, subieron por la calle Del Sol, con una parada de diez minutos frente a la gobernación provincial.
Mediante consignas, sacerdotes advirtieron que no permitirán que se provoque un daño de contaminación similar a lo que sucede con la presa de Hatillo.
El sacerdote Ramón (Nino) Ramos denunció que al menos 300 ríos se ven amenazados de desaparecer, de permitir que se continúen con los planes de explotación de la cordillera Septentrional, afectando así a más de 80 comunidades entre las provincias de Santiago y Puerto Plata.


