¿Lo castigan…?

Domingo Hernández

Curt Schilling està en su último año de su elegibilidad para el Salòn de la Fama del Bèisbol.

En dos ocasiones ha estado bastante cerca para ser electo, pero lamentablemente se ha quedado corto para llegar al 75 por ciento necesario, como mínimo.

La màs reciente de ellas, el pasado año cuando nadie fue electo. Empero, en la ocasión fue el màs votado tras alcanzar un 71.8 por ciento (se quedó a 18 votos para poder entrar).

Luego de lograr ese porcentaje, Schilling envió una extensa carta al Salòn de la Fama de Cooperstown, en donde pedìa que se le sacara de la boleta para la elección de este 2022.

En la misiva, incluso, llamò “cobardes” a los periodistas que integran la Asociaciòn de Escritores de Bèisbol de los Estados Unidos.

Schilling, sin dudas, fue un excelente lanzador, con mèritos suficientes sobre el terreno de juego para ser electo.

Su rico historial de màs de 20 años en las Mayores, incluye la conquista de tres Series Mundiales, una de ellas, en el 2001, en la que fue escogido como Jugador Màs Valioso.

Ademàs, fue elegido seis veces al Juego de las Estrellas en su larga trayectoria ligamayorista en las que militò con equipos como: Los Orioles de Baltimore,  Astros de Houston, Filis de Filadelfia, Diamondbacks de Arizona y Medias Rojas de Boston.

 

Se recuerda, incluso, una serie de campeonato de la Liga Americana en el 2004 cuando, con el uniforme de Boston, lanzò con su pie derecho lleno de sangre, lo que evidencia su valor personal, amor por el juego y el gran competidor que siempre fue.

Su comportamiento fuera del terreno tampoco ha sido malo, en términos èticos e integral como persona, pues jamàs se ha visto envuelto en asuntos relativos a violencia de gènero, uso de drogas u otros.

Sin embargo, su carácter, su personalidad, le ha traido algunos problemas y a menudo se le ha ligado a declaraciones de tipo político que rayan en la extrema derecha y en el supremacismo blanco.

En ocasiones,  ha hecho  comentarios ofensivos contra musulmanes, personas transgénero, periodistas, entre otros.

Esta situación ha motivado que algunos miembros de la Asociaciòn Escritores de Bèisbol de los Estados Unidos que votan en la elección para el Salòn de la Fama, hayan dicho que no le darán su voto.

Cabe señalar al respecto, que el  carácter de un jugador,de hecho, es una de las cosas que suelen tomarse en cuenta para ser electo a Cooperstown.

De ahì el que, todo hace indicar de que, esa especial manera de ser, de pensar de Schilling, le estè hoy “pasando factura” y sea la razón por la que a lo mejor estè siendo “castigado” por algunos de los que tienen el derecho al voto para que un polotero pueda ser escogido al templo de los inmortales.

Esto asì, porque, conforme a votaciones recientes, Schilling apenas sumaba un 61.1 por ciento en las votaciones correspondientes a los próximos exaltados.

Ello indica que probablemente este gran lanzador,quien terminò con rècord de 216-146, efectividad de 3.46, 3,116 ponches y un whip de 1.14,   se quedarà fuera una vez màs.

Existe una vieja frase del gran Sigmund Freud que reza:”Uno es dueño de lo que calla y exclavo de lo que dice”, el cual podrìa ajustarse a la perfección al caso de Curt Schilling. ¿Què opina usted..? PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES: Alonso Perry, Tigres del Licey, y George Bell, Azucareros del Este (posteriormente Toros del Este), son los únicos jugadores en conectar 10 jonrones y robarse 10 o màs bases en la historia de la pelota dominicana en una temporada. Perry lo hizo en 1953 cuando pegò 11 cuadrangulares y se robò 16 bases. Bell lo logró en la estación 1983-1984 tras pegar 10 vuelacercas y estafarse igual cantidad de bases. ¡Suena la campana! ¡Climmp!

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