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David Goins WFAA
Díaz encontró ladrillos, madera rota, vestigios de lo que fuera su primera casa propia.
Lindsay Díaz estaba atrapada en el tráfico camino a casa cuando recibió una llamada de un vecino.
«Esperaba que se tratara de una broma de mal gusto», le dice a la BBC.
«Mi vecino me dijo que alguien había demolido la casa. Su hija les había estado gritando. Pero, tal cual, cuando llegué, ya la casa no estaba».
Díaz se encontró con ladrillos, madera rota y el plástico desparramado sobre la hierba donde antes había estado su casa.
Era la primera propiedad que había comprado. «Estaba en estado de shock, no podía creerlo», afirmó. «Pensé ´Dios mío, ¿qué más puede salir mal?'».
No era la primera vez que la edificación había sido destruida.
Cuando el tornado llegó a su pueblo el año pasado, Díaz y pareja se refugiaron en la bañera de la casa y resultaron ilesos.
A finales de diciembre, varios tornados afectaron la ciudad de Dallas, en el norte de Texas, causando gran devastación.
Cerca de diez personas murieron, muchos de ellos cuando los autos en que viajaban salieron volando en la autopista cercana.
La noche que uno de los tornado tocó el pueblo de Rowlett, donde vive Díaz, ella se refugió con su novio y su bebé de seis meses en la bañera. Todos sobrevivieron ilesos.
Sus pertenencias, en cambio, no corrieron la misma suerte: la casa perdió el techo, y su auto resultó dañado severamente, como muchos otros en el vecindario.
Desde entonces la familia ha estado viviendo con parientes, en hoteles y en lugares alquilados, mientras la comunidad reúne fondos para ayudarlos a reconstruir sus vidas.
Iban a empezar las reparaciones
Díaz y Alan Cutter -dueño de una segunda propiedad en el lugar- estaban esperando respuesta de los organismos oficiales de ayuda por catástrofe antes de hacer los preparativos para volver al lugar.
Acababan de pedir un permiso de construcción, después de recibir dinero de la compañía aseguradora, para comenzar las reparaciones.
«El futuro que tenía planeado… ¿Qué hago ahora?», se pregunta.
La compañía de demolición involucrada en el asunto, Billy L. Nabors Demolition, no ha hecho ningún comentario sobre el caso al momento de escribir esta nota.
Sin embargo, el director ejecutivo George Gómez supuestamente le dijo a reporteros en Rowlett que el equipo asignado al proyecto pensó que había demolido la casa correcta hasta que se dio cuenta de su error, que dijo no había sido «gran cosa».
El jefe del Concejo municipal, Brain Funderburk, disiente.
El tornado afectó la casa, pero la dejó en pie.
«Los dueños estaba en el proceso de tratar de determinar qué se necesitaba para reparar la casa; ahora van a tener que reconstruirla completamente. Creo que es un asunto muy grave», dijo.
Error de GPS
Díaz afirma que el equipo, que estaba en el lugar cuando ella llegó, le ofreció una especie de explicación.
Uno de los empleados le dijo que tenían previsto derrumbar una casa en el 7601 de Costeau Drive, una calle más allá, pero que su sistema de navegación satelital (GPS) los había llevado al 7601 de Calypso Drive.
Informes de medios locales dicen que un empleado de Billy Nabors envió fotos por mensaje de texto tomadas de Google Maps, que mostraban una flecha que apuntaba al lugar equivocado.
El equipo chequeó el número en la calle con su supervisor, que había visitado el lugar correcto previamente, pero no estaba presente en el lugar ese día.
Sin embargo, todo indica que no vieron el cartel con el nombre de la calle en la esquina. El mismo había sido derribado poco antes, al parecer por un camión que operaba en el área.
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Al parecer el equipo de demolición no vio los carteles con los nombres de las calles porque habían sido derribados poco antes.
Díaz señala que se vio particularmente afectada por la destrucción de sus posesiones dentro de la casa, incluidos regalos de Navidad sin abrir y una vieja pistola herencia de su abuelo.
Ahora introdujo un reporte policial y espera hacer un nuevo reclamo al seguro, aunque dice que en estos momentos está pagando por una hipoteca «por una casa que ni siquiera existe».
Un grupo de personas molestas con lo sucedido le pidieron a Billy Nabors Demolition, cuyo eslogan es «Podemos destrozar el mundo», que se disculpe y explique su error online.
Su página de Facebook fue cancelada después de recibir múltiples comentarios.
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Los tornados de 2015 dejaron amplios daños.
Díaz asegura que recibió una disculpa personal, pero espera que la compañía cambie sus procedimientos para asegurarse de que las direcciones son verificadas más profundamente antes de dar comienzo a una demolición.
Y lanza una advertencia sobre el uso del GPS para encontrar una dirección:
«No me gusta depender del GPS», dice. «También a mí el GPS me ha llevado a los lugares equivocados. Así que miro un mapa».


