Domingo Hernández
“La Cumbre Aguilucha” se constituyó en todo un acontecimiento de impacto. La amplia concurrencia que se dio cita el pasado miércoles al Centro de Convenciones y Cultura Dominicana de la Universidad Tecnológica de Santiago –UTESA-, pudo disfrutar de un acto sin precedentes en este tipo de eventos.
Es cierto que al ser algo novedoso quedaron pendientes algunos detalles-caso, por ejemplo, la presentación de los integrantes de las cadenas de transmisión-, los cuales posiblemente en un futuro se irán corrigiendo.
Y es que la manera de concebir la actividad, que fue más bien una especie de conversatorio, magistralmente conducido por los periodistas Santana Martínez y Kevin Cabral, dos estrellas de la crónica deportiva de Santiago y el país,así como Miguel De Jesús –El Chocolatito-, fue muy distinta a la tradicional rueda de prensa que solía ofrecer el equipo y que ofrecen otros.
Hubo sí vistosidad, colorido y espectacularidad, como habitualmente ocurre, teniendo como protagonistas a las AguiChicas, incluso brevemente a la merenguera Fefita La Grande,entre otros, pero también hubo muchas anécdotas, vivencias, historias e incluso nostalgias, en un acto benéfico cuyos fondos recaudados irán a beneficio de la entidad “Acción Callejera”.
Se rindieron tributos merecidos a figuras legendarias de las Aguilas, entre ellas el fenecido Don Mendy López, el As de la narración beisbolera dominicana, Miguel –Guelo-Diloné, “La Saeta” y el más excitante jugador dominicano en la pelota nuestra, quien por razones de salud no pudo estar presente.
Además, fueron homenajeados otros jugadores emblemáticos del equipo, entre ellos:Winston-Chilote-Llenas, Tony Peña, Félix Fermín y Mendy López –vía videos-, Luis Polonia, Miguel Tejada, Alberto Castillo, Starling Javier,Arturo Peña, Julián Tavárez, Edwin Encarnación, Bernie Castro, Fernando Hernández,Guillermo García,Miguel Batista, Félix –El Gatico-Martínez, Claudio Vargas, Arnaldo Muñoz y Alexis Gómez.
Todos contaron sus experiencias en momentos dramáticos y cumbres del conjunto aguilucho, en una época de oro que le correspondió protagonizar, período en el cual la escuadra amarilla conquistó una notable cantidad de campeonatos nacionales.
No obstante, dejaron claro que durante esa etapa, hubo una especie de hermandad, que se trataron como una familia, cuyos integrantes miraban hacia el mismo norte:Ganar, siempre ganar. Es decir, la victoria contaba para ellos más que cualquier otra cosa, para cuyo objetivo la implementación del juego en conjunto era primordial.
Testimoniaron lo mucho que representó para ellos llevar puesta la camiseta de las Aguilas, el orgullo y el respeto que sentían con representar ese uniforme y el nombre de ese glorioso equipo, además de resaltar lo que fue la denominada “la mística aguilucha”, ese juego agresivo, de alta velocidad,esas garras, ese espíritu batallador de nunca darse por vencido.
Y precisamente, exhortaron a la nueva generación de jugadores aguiluchos a rescatar ese tipo de juego, a asumir el reto de volver a reverdecer viejos laureles y a devolver a las Aguilas y a su fiel fanaticada esa fase de explendor y gloria cosechada en el pasado.
“Todavía se puede” dijo Alexis Gómez al dirigirse al núcleo de jugadores que integran hoy las Aguilas y al rememorar ese tramo victorioso de la escuadra cibaeña.
De hecho, el dirigente, el colombiano Luis –Pipe-Urueta, al ser cuestionado por Santana Martínez, expresó que tratarán de poner en práctica ese estilo de juego agresivo en la venidera temporada, al reconocer que tienen en su estructura jugadores con el talento y la rapidez necesaria para poder lograrlo.


