William Espinosa
Abogado y Comunicador Social
En homenaje a nuestro Narciso González, al conmemorarse recientemente el 22 aniversario de su funesta desaparición física, quien fuera un cultivador del verso octosíilabo dominicano, junto a Mesomonica. ( Manuel Mónica), un zapatero de la capital perteneciente a la colonia de Santo Domingo, el cual se destacó como improvisador de estrofas octosilábicas, Juan Antonio Alix, el epigramista Luís María Camejo, Huchi Lora, el inconmensurable Manuel del Cabral.

Como parte del backgroup, la historia del verso octosilabo dominicano se sitúa en la época en que la domicanidad era una especie de ramera, y precisamente Narcisazo en su libro » El Verso Octosilabo en la Ruta de lo Popular», cita esta quintilla del sacerdote Juan Vásquez escrita entre 1801 y 1803, » un grito contra la falta de independencia y de Identidad Nacional, diciendo:
» Ayer español nací,
a la tarde fui francés,
a la noche estiope fui,
hoy dicen que soy inglés,
¡ No se qué será de mí!».
O esta décima escrita por el propio Narcisazo, relativa al » Servicio Militar Obligatorio», durante la dictadura de Trujillo:
» Suena aquel que está cursando
el Servicio Obligatorio
pues le está ese purgatorio
poco a poco aniquilando.
Se acuesta y no sabe cuándo
va a tener que despertar,
lo tiene loco el soñar
de una maldita corneta,
y le dan una escopeta
que no la puede colgar».
O esta Redondilla, que no es más que cuatro versos octosilabos, de rima continuada, de Pablo Milanés, también citada por Narcisazo en la indicada obra:
» Que lo sepan los nacidos
y los que están por nacer,
nacimos para vencer
y no para ser vencidos».
Los dejo con un fragmento de este trabajo, sobre el que Narcisazo reveló » el trabajo octosilabo que más adoro es ese al que puse por título A BUEN PRECIO.
A BUEN PRECIO
Por NARCISAZO
Al mercado de conciencias
ahora mismito me voy.
Basta ya de estas locuras
de » Patria», «Justicia», » Honor»,
que llevo un cuarto de siglo
defendiendo con pasión
y sólo me han dado angustia,
seria y persecución.
Confieso que he sido lento
para buscar comprador,
porque muchos, casi todos,
los de mi generación,
hace tiempo maduraron,
hicieron la operación,
y miren que buen balance
se produjo a su favor:
Consiguieron casa propia
con sólo dar » Convicción»;
cambiaron por altos cargos
el índice acusador;
están sus cuentas azules
por ampliar su relación;
van y vienen por los aires
cual nuevos Santos Dumont,
y mantienen a sus niños
como hijos de Cristian Dior
a cambio de hablar de «calma»,
» progreso» y » conciliación»,
o ir hermoso a la pantalla
junto a un entrevistador.
Qué grande fuiste Narcisazo!
Ejerciste un periodismo apegado a la ética, digno de emular.
Una labor periodística, realizada como sugirió el insigne educador Eugenio María de Hostos. Promoviste y luchaste por la justicia, la verdad, la libertad y el bien común.
Pienso que, los grandes hombres, de nobles ideales, nunca mueren.


