Caribbean Digital
La isla de Roosevelt, en el East River de Nueva York, es el escenario del primer gran mitin de la campaña de Hillary Clinton a la Casa Blanca, en el que la ex secretaria de Estado tratará de dejar clara su defensa de la clase media.

Con encuestas recientes que apuntan a que el estadounidense medio no tiene gran confianza en ella, Clinton buscará acercarse a ese electorado destacando su preocupación por los problemas y haciendo guiños al legado de presidentes demócratas.
LEA MÁS: Santos respecto al conflicto con las FARC: «Persistiré así me juegue todo mi capital político»
LEA MÁS: Nuevo golpe al proceso de paz en Colombia: las FARC asesinaron a un teniente coronel
Para ello, ha elegido un lugar con mucho simbolismo, una isla situada a muy poca distancia de los barrios de clase media del distrito de Queens, y que lleva el nombre de Franklin Delano Roosevelt, el presidente del «New Deal» que sacó al país de la Gran Depresión.
Su figura ha sido siempre una fuente de inspiración para Clinton, según fuentes de su campaña, que destacan también su admiración por Eleanor Roosevelt y la defensa de los derechos civiles que hizo en su etapa como primera dama.
La elección de Nueva York para su primer gran acto público también tiene algo de simbólico para Clinton, pues fue ese estado, un gran bastión para su partido, el que la eligió como su primera senadora mujer en el año 2000 y donde tiene el cuartel general de su campaña.
El de este sábado es para Clinton el primer acto de campaña de carácter multitudinario y también el primero en el que estará arropada por su marido, Bill, y su hija, Chelsea.
Según The New York Times, en su discurso evocará la figura de su madre, Dorothy Rodham, que creció sin padres durante la Depresión y que, según su campaña, explica la lucha por los derechos de niños y familias que ha caracterizado buena parte de la carrera de Clinton.
Según varios analistas, con el gran mitin de este sábado la precandidata demócrata tratará de dar un empujón a su campaña tras un inicio algo frío y tratará de ganarse al ala izquierda de su partido, que le reclama más claridad en asuntos como la lucha contra las desigualdades y los tratados de comercio internacional.
Figuras que recelan del centrismo de Clinton como el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, han evitado por ahora darle su apoyo a la espera de que ofrezca más detalles sobre sus planes.
Tras su paso por la Gran Manzana, Clinton viajará a los cuatro estados que iniciarán las primarias, caladeros de votos mucho más pequeños, pero considerados clave en la carrera por la Casa Blanca.
Así, en la noche del sábado estará hablando en Iowa y a lo largo de la próxima semana visitaráNew Hampshire, Carolina del Sur y Nevada.




