Estadio Cibao estará encendido

Habrá luces encendidas en el Estadio Cibao durante el enero que se aproxima… pues las Águilas Cibaeñas han dado el primero de tres pasos por la senda que conduce hacia la corona de campeón en el béisbol profesional dominicano.

Al inicio de la actual contienda, el reto inmediato para los amarillos era no repetir el resultado desfavorable de la pasada estación en la cual se quedaron fuera de los playoffs… Y la misión fue cumplida en su fase inicial tras agotar un calendario de 50 juegos donde consiguieron una marca de 25-25 que les valió para ocupar el tercer lugar, y los dueños del “Valle de la Muerte” alcanzaron la postemporada del pasatiempo nacional en buena lid.

Hubo expectativa al caer en una racha de cinco derrotas previo a sus dos juegos finales del tramo regular, la cual dilató el cumplimiento de la primera meta, pero los amarillos contaron con actuaciones estelares, en juegos por separado, de Francisley Bueno -seis ceros en el penúltimo partido- y de Jonathan Villar que conectó dos cuadrangulares en el último, sumando así las victorias que les garantizó su boleto al round robin de semifinal por ocasión número 26 en su historial dentro de un sistema que fue implementado en la temporada 1986-87 y donde los aguiluchos tienen la mejor marca de por vida (234-179) entre todos los equipos que conforman la liga dominicana.

Temporada Regular

Su dirigente, Manny Acta, tomó el conjunto con marca de 10-12 y bajo su mando los condujo a una foja de 15-13.

El pitcheo colectivo de las Águilas tuvo la mejor tercera efectividad de la liga con 2.73 y fue lider en salvados con 17.

La ofensiva de las Águilas combinó promedio al bate de .237 (cuarto lugar); fue segunda en jonrones (18), remolcadas (167) y slugging (.325).

Las Águilas contaron con una gran temporada del líder de bateo del circuito ).306) Ronny Rodríguez, quien fue utilizado en cinco posiciones diferentes a la defensa con tal de tener su bate presente en la alineación. Así mismo, el jardinero Juan Carlos Pérez (.291, cuarto mejor promedio de la liga) fue un gran sostén ofensivo al finalizar el tramo regular como colíder en impulsadas (24) y líder en dobles (13) del torneo. También Zoilo Almonte se unió al aporte ofensivo con 21 impulsadas y por cuarta temporada sucesiva remolcó 17 o más carreras.

El pitcheo amarillo descansó en Elías y Bueno, además del importado Forrest Snow y Ángel Castro (3-5). El relevo aguilucho tuvo en Josh Judy a su principal hombre, al finalizar con una efectividad 0.00 y 15 salvamentos. Los derechos Samuel Deduno, Ulíses Joaquín, Juan Sandoval y Nefi Ogando, además el zurdo Juan Grullón, fue clave en la prevención de carreras.

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