JOSÉ ALFREDO ESPINAL
Representantes feministas y de la sociedad civil de Santiago se pronunciaron este miércoles a favor del aborto en tres causales, cuando el embarazo sea el fruto de una violación o incesto, que el embrión sea inviable para la vida según diagnóstico médico y que la vida de la madre corra peligro, como lo estableció el presidente de la República Luis Abinader.
La doctora Mariana Moreno, excandidata a Diputada por Alianza País, expresó su respaldo a las declaraciones del mandatario de la nación, tras indicar que se mantiene coherente a lo manifestado cuando era candidato por su partido.
“Por décadas hemos luchado por la vida y la dignidad de las mujeres. No podemos penalizar ni criminalizar a las mujeres y a las niñas, sobre todo las más pobres”, reclamó la patóloga y política, según un despacho de prensa.

“Nuestro país se encuentra también en la deshonrosa lista de aquellos que a nivel mundial criminalizan el aborto en toda circunstancia, imponiendo sanciones legales, y a la vez sociales de estigma y discriminación a las mujeres y niñas sobrevivientes de violaciones sexuales, de las que ponen en peligro sus vidas producto de un embarazo o son torturadas a cargar con un feto inviable fuera de su útero¨, expresó Moreno.
Además, dijo que apoyar las tres causales es un asunto de dignidad, de priorizar los derechos de la mujer dominicana en un país con una de las tasas más altas de feminicidios, de embarazos en adolescentes, que encabeza los más altos números de matrimonio infantil y de feminización de la pobreza.
De igual manera, Juan Castillo, director de Fundación Solidaridad, dijo que las mujeres y las niñas más empobrecidas experimentan todos los días limitaciones para acceder a la educación sexual integral de calidad y gratuita. ¨El Presidente no está solo¨, insistió Castillo.
Tema político
El tema siempre ha enfrentado la oposición casi fanática de sectores religiosos en República Dominicana.
En el año 2014, cuando Abinader era aspirante presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), secundó la observación del entonces presidente Danilo Medina, quien devolvió a la Cámara de Diputados el Código Penal para que se especifique la despenalización relacionada a la interrupción del embarazo en los casos que peligra la madre y cuando se produzca una violación e incesto.