José Alfredo Espinal
Caribbean Digital
SANTIAGO, RD.- El mediocre es alguien que no tiene un talento especial o carece de suficiente capacidad para realizar la actividad que le fue asignada.
Cuando un personaje posee este tipo de calificativo es porque ya en su interior se cree que su lugar puede ser ocupado por otros, porque debido a su incapacidad ya cree que puede ser sustituido por otro. Y no siempre es así.
Sin embargo, el mediocre no quiere enfrentar ningún tipo de consecuencias por su ineptitud. Para ello, se apresta a crear situaciones para hacer desaparecer a la persona que él cree que le hace sombra, ya sea en el trabajo o a nivel personal y en cualquier otro escenario.
Ocurre con frecuencia en las empresas privadas y en las instituciones públicas, en el orden militar, policial, en estos últimos sectores la “bajeza” es despiadada y máxime cuando un oficial ejerce su trabajo con eficacia.
Lo mismo sucede cuando un empleado nuevo en la empresa ejerce su trabajo en una dinámica diferente. Por lo regular, aquel que tiene más tiempo en la organización podría creer que el “novato” podría desplazarlo, por lo que éste haría todo lo posible para que al nuevo lo despidan o sea transferido.
El mediocre no pasará de su ambiente. Será siempre el mismo, suele ser hipócrita, cínico, alguien con quien te rodea, pero con su maldad interior, a veces, difícil de descifrar.
El mediocre cree que por ser un veterano y con más años en el puesto o en la profesión ya tiene el derecho de estar por encima de los demás en un lugar de trabajo. Es un “lambón”, que a base de esa práctica logra peldaños. No se fija en sus errores, sino en los errores de los demás.
El mediocre, en definitiva, es un ser que tiene serios problemas, pero el pobre, aún no se ha dado cuenta.


