El Chaval de la Bachata se convierte en “tsunami de amargue” ante gigante multitud de hondureños

Caribbean Digital

Puerto Cortés no durmió. La noche del Sábado Santo, cuando el país centroamericano suele debatirse entre el silencio litúrgico y la memoria de sus tradiciones, este enclave del Caribe hondureño eligió otra forma de recogimiento: la de la música que duele y abraza al mismo tiempo. uerto Cortés no durmió.

La noche del Sábado Santo, cuando el país suele debatirse entre el silencio litúrgico y la memoria de sus tradiciones, este puerto del Caribe hondureño eligió otra forma de recogimiento: la de la música que duele y abraza al mismo tiempo.

LD

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