Detenidos de ICE hablan de negligencia médica

Caribbean Digital 

AP.- Un hombre albanés dijo que el dolor se volvió tan insoportable que él mismo se arrancó un diente mientras languidecía durante meses en un centro de detención de inmigrantes en Nuevo México. Una madre hondureña de dos hijos contó que fue hospitalizada por un problema cardíaco después de que le negaron medicamentos para la presión arterial mientras estaba detenida en Florida. Un venezolano refirió que la pierna se le puso morada e hinchada por una bacteria come carne porque el personal de un centro en Vermont no lo llevó a una cita médica programada.

Cientos de detenidos en al menos 33 estados de Estados Unidos alegan en demandas federales que los centros de detención de inmigrantes no brindan atención médica adecuada, según una investigación del servicio KFF Health News, una redacción nacional especializada en temas de salud, y The Associated Press. Los detenidos exponen que no reciben sus medicamentos a tiempo —o que no los reciben en absoluto— para afecciones que incluyen hipertensión, diabetes, depresión, epilepsia, mal de Parkinson y VIH. Sus solicitudes de ayuda quedaron sin respuesta durante semanas. Los niveles de azúcar en la sangre aumentaron. Las infecciones se agravaron. Los cánceres permanecieron sin tratamiento. Los detenidos sufrieron colapsos y convulsiones.

Desde hace mucho tiempo, las cárceles y los centros de detención para inmigrantes en Estados Unidos han tenido dificultades para satisfacer las necesidades médicas de las personas bajo su custodia. Pero el sistema está tambaleándose ante el aumento de detenciones desde que el presidente Donald Trump regresó al cargo: a mediados de enero, más de 75.000 inmigrantes se encontraban detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), frente a los aproximadamente 40.000 del año anterior.

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