Capriles, Abinder, Roberto, Medina y P.N

Por Luís Céspedes Peña

Hay políticos que ganando pierden en los procesos electorales y otros que perdiendo el poder se fortalecen en las sociedades.

Y vamos a comenzar con Henrique Capriles, el aspirante presidencial de la oposición que se enfrentó al popular Presidente Hugo Chávez, perdiendo las elecciones, aunque con mucha popularidad. Hace poco, se enfrentó al sucesor de Chávez, el actual jefe de Estado, Nicolás Maduro, y también fue derrotado.

Ya suman tres las derrotas, pero como en América Latina se están dando golpes de Estados institucionales, como fueron los casos de Honduras, Argentina y Brasil, Capriles tiene esperanza de llegar al poder por esa vía. Ya Hugo Morales, de Bolivia,  que es otro de los Presidentes  no gratos, no  puede reelegirse, porque los mismos sectores promovieron el “no” a la reelección en ese país.

En la República Dominicana, los sectores internacionales que promueven esos  golpes de Estados en países democráticos, también impidieron que el ex Presidente Leonel Fernández Reyna, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD),  se postulara como candidato presidencial en las elecciones pasadas, víctima de una campaña de difamación, porque nadie presentó una prueba en su contra, como sucedió recientemente en Brasil, en contra de la Presidenta Dilma Rousseff, la cual goza de mucha popularidad.

Capriles ganó mucho terreno político en su país (Venezuela), pero parece que sólo los sectores conspiradores lo utilizan para atacar a los oficialistas, porque no gana elecciones, lo que indica que no le tienen confianza por ser muy ambicioso.

En la República Dominicana, como el presidente Danilo Medina  ya entró al “fuego político internacional”, porque hay sectores que van a crearle dificultades al gobierno para que si éste falla, incluirlo dentro de los no gratos.

Y el error del Senado de convocar para la elección de nuevos miembros de la Junta Central Electoral (JCE), como de otros organismos del género, le va a crear graves problemas al gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), porque si quitan a Roberto Rosario como presidente  de la entidad responsable de la organización de las elecciones, se entenderá como un golpe en contra del ex Presidente Leonel Fernández, debido a que es innegable que el funcionario es amigo del líder peledeísta.

Pero si dejan al presidente de la JCE, el gobierno se creó, innecesariamente, dos fuerzas de choques, como son los sectores empresariales del Cibao, que como Santiago y el Nordeste, ya tienen candidatos para ese organismo, la Cámara de Cuentas y otras entidades.

Roberto Rosario, enfrentado con el gobierno de Estados Unidos, que ya le quitó las dos visas, ahora está sumando popularidad entre las principales instituciones sociales del país.

El problema de Roberto Rosario es que, si se mantiene en el cargo, como aparente ser, debe manejarse con más frialdad, en virtud de que se trata de un organismo multisectorial en materia política.

Y, en el caso de Luís Abinader, que obtuvo votos que nadie lo esperaba en las elecciones pasadas, parece que está copiando al venezolano  Henrique Capriles. Abinader perdió las elecciones con más de un 60 por ciento y todavía anda por diferentes países diciendo que le hicieron fraude, cuando lo que debería es estar agradecido del gran apoyo que recibió de parte de los votantes.

Sería descabellado  que Abinader  se una a grupos promotores de golpes de Estados institucionales, cuando se sabe que, aunque éste no tiene la habilidad política del verdadero líder del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el ex Presidente Hipólito Mejía, debió haber reconocido la victoria de Medina.

Esa falta de protocolo le está haciendo mucho daño a Luís Abinader. ¡Hasta los empresarios les cogen miedo! Cuando Hipólito Mejía perdió  de Leonel Fernández, no esperó los resultados de la JCE, porque a través de sus delegados él los tenía, por lo que se declaró perdedor. ¡Ahí hay una gran diferencia!

Y, en el caso de la Policía Nacional, muchos recordarán que hace  meses sugerimos la designación de civiles como directores de esa entidad y también pedimos que los jefes policiales se reunieran con los diferentes sectores sociales en busca de apoyo. Éstos comenzaron a implementar esa política y está dando buenos resultados.

Los directores de la Dirección Cibao Central de la Policía, con más fuerza el general Víctor Hernández Vásquez, el actual, hicieron suya la petición. Se recuerda el trabajo de los generales Neivis Pérez Sánchez y de José Acosta Castellanos.

Y como en el caso del enfrentamiento con el  presidente de la JCE está implicado Estados Unidos, le sugerimos ser cuidadoso, en virtud de que esos choques contribuyen, en el caso dominicano, a disminuirle los votos a la candidata presidencial, Hillary Clinton, la cual goza de mucha popularidad entre los quisqueyanos. Eso podría involucrar a otros países.

Hillary, que aunque está por encima de Donald Trump, necesita fortalecer su electorado. ¡El Presidente Barack Obama lo sabe! Eso mismo podría ocurrirle con otros electores latinos en Estados Unidos.

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