Beyoncé no solo es una de las grandes estrellas de la música de nuestros días, además de todo un icono de la moda, sino que también ha demostrado, con su último gesto en el escenario, que es capaz de dar un paso atrás para ceder todo el protagonismo a una de sus bailarinas.

Durante su último concierto en San Luis, que se enmarca dentro de la gira Formation World Tour, Beyoncé hizo algo inesperado. Tras interpretar su éxito Single Ladies, la cantante paralizó el show precisamente para que una de sus bailarinas cambiara su estado de ‘soltera’ a ‘prometida’.
Beyoncé hizo que parase la música para que el bailarín John Silver subiera al escenario, vestido con una americana blanca y dispuesto a no cometer el error del que habla Beyoncé en Single Ladies: “si te gustaba deberías haberle puesto un anillo”.
Fue entonces cuando John se acercó a su amada Ashley Everett, del cuerpo de baile de Queen Bey, para arrodillarse y, sacando un anillo de compromiso, pedirle matrimonio.
La bailarina de Beyoncé, muy emocionada, aceptó la propuesta de matrimonio, arrancando la alegría de los miles de fans allí congregados. Ambos bailarines agradecieron a la diva pop su generoso gesto, la guinda a una relación que había empezado gracias a la propia Beyoncé, que fue quien les presentó.


