«Backrooms»: el horror de perderse en una realidad que casi se parece a la nuestra

Caribbean Digital 

Los monstruos han cambiado. Durante décadas, el cine de terrornos enseñó a temer a vampiros, asesinos enmascarados, fantasmas y criaturas sobrenaturales.

En la era de internet, sin embargo, los nuevos monstruos suelen ser conceptos. Ideas. Imágenes aparentemente inocuas que se instalan en la imaginación colectiva hasta convertirse en pesadillas compartidas.

 «Backrooms», la sorprendente adaptación cinematográfica del fenómeno viral creado por Kane Parsons, entiende perfectamente esa transformación cultural y construye una de las experiencias de terror más extrañas y fascinantes de los últimos años.

La premisa parece sencilla. Clark, interpretado por Chiwetel Ejiofor, es un hombre derrotado por la vida. Su matrimonio ha terminado, su carrera como arquitecto nunca despegó y ahora administra un decadente almacén de muebles donde apenas aparecen clientes. Vive atrapado entre la frustración y la resignación, durmiendo en el propio establecimiento y refugiándose en el alcohol mientras intenta convencerse de que todavía existe alguna salida para su situación. Esa salida parece presentarse cuando descubre una grieta oculta en una pared del sótano.

Al otro lado encuentra algo imposible: una serie interminable de oficinas vacías, pasillos amarillentos y espacios que desafían cualquier lógica arquitectónica.

Lo que comienza como una curiosidad se transforma rápidamente en una obsesión. Clark necesita comprender qué son esos lugares, de dónde vienen y por qué existen.

LD

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