Caribbean Digital
“Ahora al menos tengo donde llevarle flores, pero quiero justicia”, es el clamor de la señora Paula González al dar sepultura a los restos de su nieta e hija de crianza Kali Francheska González, en el cementerio municipal de Pizarrete, en la provincia Peravia.
Kali Francheska estaba desaparecida desde el 5 de septiembre de 2021 y su osamenta fue hallada en una villa en Sosúa, Puerto Plata.
“Que pague quien fue le hizo esto a mi hija”, lloraba Paula, sin fuerza por el dolor de la muerte Kali Francheska. Su agonía no cesó por casi cinco años de búsqueda y reclamo para que las autoridades dieran con el paradero de la jovencita, que para ese entonces tenía 21 años.
“Ella llegó a Sosúa a una villa el 2 de septiembre de 2021. El día 5 fue la última vez que hablé con ella a las 2.45 de la tarde, se escuchaba música. Me dijo que estaba bien y jamás la localicé”, cuenta Paula.


