José Toribio
Santiago-.En su mausoleo del cementerio de la 30 de Marzo, fue recordado en esta ciudad, el 68 aniversario de la tragedia beisbolera aérea de Río Verde, Yamasá, provincia Monte Plata que, enlutó el deporte dominicano y particularmente a Santiago de los Caballeros y la región Norte.

Como es tradición, la Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS) que preside el periodista Rafael (Pappy) Pérez, expresó que esta actividad es realizada con el objetivo de rendir tributo a los deportistas idos a destiempo en 1948.
En tanto que directivos de Las Águilas Cibaeñas, expresaron su pesar tras 68 años de este funesto acontecimiento e indicaron, que el legado de esos jóvenes deportistas ha quedado impregnado en el baseball dominicano y muy en especial el de Santiago.
El nefasto acontecimiento de Río Verde se suscitó, cuando un avión de Dominicana de Aviación se precipitó en las montañas de Yamasá, donde fallecieron 33 personas, las cuales regresaban a la ciudad Corazón luego de dividir una serie de dos partidos contra el equipo estrella de Barahona.
“La Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago se ha encargado de que ese equipo no perezca y sea recordado con cariño por las siguientes generaciones, y algo más, que sus proezas deportivas sirvan de ejemplo”, añadió.
Los fallecidos, del equipo Santiago BBC fueron: Aquiles Martínez, Loro Escalante, Bombo Ramos, Chino Álvarez, Pedro Báez (Grillo A), Bebecito del Villar, Toñito Martínez, Alberto -Mimo- Estrella, Manuel Tatis (Sancho), Papito Raposo y Víctor Saint Clair (Papito Lucas).
Así como, Antonio Devora, Boquita Jiménez, Fernando Valerio, Yeyo Hernández, Pepillo Aybar, Maximiliano Rivera (Puchulan) y Miguel Tatis Rodríguez.
Junto a ellos perecieron los acompañantes, el periodista deportivo Luis Luque, editor deportivo del local periódico La Información, Belarminio López, Luciano Hernández, Amaldo Cabral, Manuel Tejada, Virgilio de Peña, Miguel Albaine, Enrique Diloné, Enrique Henríquez, Francisco Collado, Elpidio Victoria, Carlos Manuel Rodríguez, Ramón María Hernando y José del Carmen Ramírez.


