Por: Lic. Yenifer Gil
yeniferalt.gil@hotmail.com
Vivimos en una época donde la frase “Me es indiferente” está muy de moda. Nuestra sociedad en sentido general se ha vestido de apatía, de desdén e indolencia pues lo que antes llamábamos sentido común al parecer ha desaparecido o está a punto de desaparecer.
¿A qué me refiero cuando digo que la sociedad está vestida de indiferencia?
Es increíble como nuestro mundo cada día se preocupa menos por el bien de sus semejantes, pareciera más importante tener razón que ser amable, grabar un accidente para colocarlo en las redes sociales es más imperativo que ayudar al accidentado. Causó asombro el hecho de que un joven haya sido solidario con otra menor de edad que intentó suicidarse, hasta al punto de llamarle héroe, cuando se supone que esa debería ser la actitud de cualquier ser humano que se encuentre en un momento como ese…
¿A qué se debe esta indiferencia? Uno de los factores principales son las Redes Sociales, pues se utilizan como medio de divulgación de hechos consternadores sin respetar el dolor ajeno ni a quien está viendo lo que publicamos, estos únicamente son importantes mientras dure la “fiebre” de los seguidores en instagram o facebook, una vez ocurre algo nuevo dejamos el que está para coger el que viene, lo que contribuye considerablemente a incrementar la apatía, pues ya las personas lo ven como algo normal, quedando impunes la mayoría de casos, porque hemos hecho moda de lo malo que le pueda ocurrir a la gente.
Otra de las razones por las que se ha intensificado tal indiferencia, es por la pérdida de valores, tan inculcados algunos años atrás y desaparecidos desde hace un tiempo. Cabe señalar que, cuando la primera educación era recibida en los hogares, frases de cortesía como “Permiso, Buenos Días, Gracias, A la Orden y Por Favor, adornaban el lenguaje de niños y adultos; sin embargo, hoy por hoy hasta la asignatura de cultura y civismo fue retirada de la malla curricular, y yo me pregunto ¿Cómo aprenderán las nuevas generaciones a ser ciudadanos comprometidos e identificados con su Patria? ¿Cómo se enseña el respeto a las autoridades y a nuestros símbolos patrios? O ¿Será que esto también les es indiferente?
Andamos mal, indiscutiblemente, sé que para la mayoría también esto les es indiferente, porque vivimos tan centrados en nosotros mismos que no somos capaces de ver lo que realmente sucede, hasta que nos sucede. Les recuerdo que el niño de hoy, será el joven de mañana y lo que le inculquemos será reflejado a lo largo de su vida. Nos corresponde crear cambios, retomar aquellas acciones positivas que nos enseñaron nuestros padres, porque lo único que permanece son los principios adquiridos y no es verdad que la confianza, la honestidad, la lealtad, la responsabilidad y el respeto hayan pasado de moda. Finalmente, ¡te corresponde a ti, me corresponde a mí, nos corresponde a nosotros, revivirlos de nuevo!


