
Sexo. Todos lo hacemos (unos con mayor frecuencia que otros) y todos tenemos ideas acerca de cómo debería ser la situación. Erótica. Sensual. Por lo general, asépticamente sexy, libre de ruidos y olores sospechosos. Pero no. Como los tacones cómodos o romper a cantar en el transporte público y que el resto te siga, eso sólo ocurre en las películas. En el sexo hay momentos que son divertidos, extraños y, otros, sencillamente incómodos. Y no pasa nada.
Repasemos algunas de las cosas más raras, bochornosas y habituales que suceden en la cama – y cómo salir airosa de la situación. (Primer tip: sigue nadando).
Uy, ¿qué ha sido ese ruido?
Flatulencias vaginales. Hasta el nombre tiene musiquita. Si te sucede (si una pequeña corriente de aire se escapa de tu vagina), piensa que al menos estás haciéndolo bien. Los cambios de postura y de ritmo son sus principales causas, así que no tienes nada de lo que avergonzarte.
Deporte de alto riesgo
Agujetas, cardenales, un codazo en la barbilla, un cabezazo contra la mesita de noche… Hay más probabilidades de salir indemne de una tarde en el rocódromo que de una noche en la cama.
Algo más que lenguaje corporal
«Espera un momento, ¿qué es lo que estás intentando hacer?». A veces la compenetración emocional no es suficiente, y tienes que formular tus dudas en voz alta. Empaña la magia del momento, pero decir de manera explícita qué permite que las cosas transcurran con mayor suavidad.
Mojama
Ya, bueno. No todas las cosas. Crees que estás lista para coronar la cima y resulta que no. No pasa nada. Todas hemos estado ahí. Tranquila. Pero no mantengas relaciones sexuales sin ningún tipo de lubricación. (En serio, que duele).
Pero qué acabo de decir
Jason DeRülo escribió una canción sólo para pedir que le hablaran dirty, pero qué le vamos a hacer. No todas podemos ser Scarlett Johanson en Her.
Que me meo
Expresión extremadamente vulgar empleada en momentos de hilaridad. En la cama, sin embargo, sí que puedes llegar a perder el control de tu esfínter si tienes una vejiga sensible. Ocurre por la presión que ejerce el pene o por la contracción de los músculos al alcanzar el orgasmo. ¿Tu solución? Haz pipí. Antes de entrar en la habitación, claro.
Pájaros en la cabeza
Desde gorriones a aguiluchos, pasando por periquitos. Es decir, desde tu ex a elaborar la lista de la compa, pasando por organizar la fiesta sorpresa de tu mejor amiga. A todas se nos va la cabeza en algún momento, pero procura sintonizar cuerpo con mente: concéntrate en disfrutar.
Vía Cosmopolitan.com


