Compartir

Las elecciones legislativas de Argentina, a disputarse este domingo 22 de octubre, determinarán cómo quedarán compuestas las Cámaras de Diputados y Senadores del Congreso. Todos los partidos que en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) hayan superado el 1,5 % de los votos, tendrán la chance de postularse a ocupar escaños en el máximo escenario de la democracia local. 

Actualmente, la fuerza gobernante (Cambiemos) tiene 87 diputados nacionales, siendo la primera minoría en la Cámara Baja, aunque se espera que el partido del presidente Macri sume más bancas ―en su propio entorno se ilusionan con alcanzar las 115 de 257 posibles―. De todas formas, todavía estarán obligados a hacer alianzas para lanzar leyes. Por otro lado, en la Cámara de Senadores están muy relegados, aunque se ilusionan con obtener 24 bancas de 72 posibles si se repiten los buenos resultados de las PASO, contando las alianzas. Cabe destacar que actualmente el Frente Para la Victoria ―el partido lanzado por los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner― tiene 36, la mitad del total, pero ese número podría reducirse después del domingo. Tras los próximos sufragios, las negociaciones parlamentarias entre los partidos serán la principal característica para los años posteriores, al menos hasta que se vuelva a votar. 

A esta contienda también se la conoce como ‘elecciones de medio término’. Será fundamental para saber si la población argentina aprueba o rechaza el liderazgo de su presidente, en una campaña que estuvo plagada de acusaciones de fraude, sumado a la desaparición de Santiago Maldonado, que llamó la atención del mundo entero y salpicó a la Administración actual.

“El país se juega la estabilidad política”, afirma a RT el prestigioso politólogo Andrés Malamud, aunque aclara: “Pero todo parece indicar que el Gobierno va a ganar las elecciones”. El experto realiza esta deducción por “los resultados de las PASO y las encuestas”, y sobre ello explica: “Dan una diferencia bastante importante, pero en todo caso los sondeos son fotos, la película entera puede ser distinta. Incluso el domingo podría pasar algo inesperado que cambie el resultado”.  

Distintos escenarios

Los distritos y candidatos electorales de todo el país son cientos, por eso sería muy extenso analizar todos los sondeos previos disponibles. Sin embargo, la reñida disputa que hay en Buenos Aires, el distrito electoral más importante, con 16 millones de habitantes, es el escenario donde se posan los ojos de los analistas políticos. Lo que sucede en la provincia puede verse reflejado en gran parte del país: el peronismo sigue siendo un bastión fuerte para la política argentina ―aunque está dividido en tres partidos―, el macrismo acapara a la mitad del electorado ―tal vez más― y la izquierda todavía no consigue consolidarse como la fuerza de las clases obreras, pero sueña con lograr aunque sea algunos cargos legislativos.

Más allá de la futura composición del Congreso, para muchos argentinos estas elecciones se centrarán en saber si la expresidenta Cristina Kirchner ―candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires― vence o es vencida por el actual Gobierno. A pesar de que en las PASO obtuvo un ajustado triunfo al imponerse con el 0,21 % de los sufragios, la mayoría de las consultoras de opinión dan como vencedor al candidato oficialista, Esteban Bullrich, con hasta 4 % de diferencia. Igualmente, resulte primera o segunda, Kirchner tendrá garantizado su asiento en la Cámara Alta. Allí se renovarán tres bancas. 

En este juego de estrategias políticas, Malamud explica que “la inercia le conviene al Gobierno y la disrupción a la oposición, como por ejemplo, que se suspenda la campaña por Maldonado”, y opina: “Mi intuición dice que la inercia podrá más que la disrupción, por lo tanto el Gobierno mantiene la ventaja”. Según el especialista, “lo primero a tener en cuenta a la hora de analizar el resultado es ver cuántos votos, distritos y bancas consigue el Gobierno”. Por otro lado, añade: “Lo segundo es cómo se distribuye la oposición, es muy importante conocer qué peronismo va a tener en frente. El kirchnerismo se viene diluyendo, esta elección va a definir si es rápido o lento”. 

Asimismo, con la crisis de partidos vigente en Occidente, la nueva agrupación de Cristina Kirchner, denominada Unidad Ciudadana, demuestra una clara intención de acercarse al argentino promedio y alejarse de las estructuras tradicionales, como por ejemplo el peronismo. Malamud comparte esta idea, pero destaca: “Le salió mal, se dio cuenta que el peronismo sigue siendo electoralmente muy importante y ahora está retomando sus banderas, en su último acto se vio claramente, incluso cantaron la marcha peronista”. 

¿Se votan partidos políticos o líderes de opinión?

“En algunos casos predominan las figuras políticas y en otros las marcas. Es difícil definir a Cambiemos como un partido, aunque lo sea y haya rejuvenecido la política”, considera el académico, y va más allá: “En la provincia de Buenos Aires le puede ganar a todos los partidos de la oposición, teniendo a los candidatos menos taquilleros, digamos, malos candidatos”. En efecto, Bullrich, el contrincante directo de Kirchner, no suele aparecer públicamente, a diferencia de la expresidenta, quien necesita a la prensa, dejó de enemistarse con ella y da entrevistas de forma cotidiana. Siguiendo la teoría de Malamud, los vecinos de la provincia que opten por Bullrich, en verdad eligen a Cambiemos, al macrismo o al antikirchnerismo, aunque la boleta esté comandada por un político de baja popularidad. Y posiblemente triunfe. 

“Gana la marca y los líderes que la realzan, como la gobernadora María Eugenia Vidal, pero ninguno de ellos está postulado. Si mirás la cabeza de la lista, Bullrich no es nada comparado con Cristina, Randazzo, ex ministro del Interior,o Massa, ex jefe de Gabinete”, profundiza el entrevistado. Lo más curioso de estos candidatos peronistas que hoy se enfrentan entre sí, es que todos conformaron la misma fuerza política en el pasado, bajo el mandato de Néstor o Cristina: el Frente Para la Victoria. “Algunos dicen que la democracia se transformó en una competencia entre líderes de opinión. Aquí, evidentemente no es así. No son los candidatos los que pesan”, comenta el especialista.  

Desde otra perspectiva, muchos militantes de la anterior gestión sostienen que si Kirchner hace una buena elección podría comenzar a planificar su próxima candidatura presidencial para 2019: “Cristina puede aspirar a otra presidencia, pero no tiene posibilidades”, sentencia el experto. Al respecto, argumenta que “si la economía está bien, el Gobierno sigue. Y si va mal, la culparán a ella tanto como a Macri. La gente va a buscar un cambio hacia adelante, como hizo con Menem. El electorado argentino demostró que vota para adelante, no digo que esté bien, digo que es así. Suele no repetir, solo repitió con Perón”.

¿Cómo impacta el caso de Santiago Maldonado?

Por último, vale mencionar que los partidos más convocantes del país suspendieron sus cierres de campaña tras la noticia de que apareció un cuerpo en el sur y que podía tratarse de Maldonado ―algo que finalmente se comprobó―, en un suceso trágico que tuvo en vilo a gran parte de la ciudadanía. Cristina Kirchner ya había realizado un masivo acto en el estadio de Racing Club, antes de llamarse a silencio por respeto a los familiares del joven artesano.

“No creo que el caso Maldonado o algún otro tenga la capacidad de cambiar los resultado de manera relevante en la mayoría de los distritos”, vaticina Malamud al final del reportaje, y argumenta: “En general los temas de derechos humanos no calan hondo en la agenda electoral. No es que la gente no lo sienta, es un tema difuso, pero no es profundo, a diferencia de la economía o la corrupción”. A su vez, agrega que “el caso está envuelto en lo que se llama sesgo de confirmación, entonces cada tribu política lo interpreta a favor de su propio prejuicio o preconcepto”.

Según el politólogo, los oficialistas consideran que el caso tuvo una manipulación política opositora, y los opositores sostienen que el Gobierno tuvo un abuso de autoridad: “El mismo hecho es interpretado de manera radicalmente opuesta, por eso no afecta, ratifica lo que cada uno pensaba antes”. Sin embargo, destaca a la única agrupación que puede sumar adherentes tras el trágico episodio: “El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) está muy relegado, pero es una de las pocas fuerzas donde el caso Maldonado puede mover el amperímetro, sobre todo en la capital, con la figura de Myriam Bregman. Es decir, un pequeño movimiento de votos en Cambiemos no afecta en nada, del 51 al 50 % no mueve la aguja, pero a la izquierda puede darle un diputado”. 

Leandro Lutzky

Fuente de noticia

No hay comentarios

Deja un comentario...