Un triunfo necesario para “El Canelo”…

Domingo Hernández

Tras su derrota ante el ruso Dmitry Bivol el pasado mes de mayo, el mexicano Saùl -Canelo-Alvarez necesitaba con urgencia una victoria.

Dos derrotas consecutivas, hubiesen sido un  golpe muy negativo para su gloriosa carrera y su futuro inmediato. De ahì la importancia de que venciera el pasado sábado el kazajo Gennady Golovkin, en una contienda que tuvo como escenario el T-Mobile Arena, de Las Vegas, Nevada, y que fue la tercera entre ambos.

En la misma, estuvo en juego el campeonato mundial unificado de los supermedianos -168 libras-, en las versiones del Consejo Mundial de Boxeo -CMB-, Asociaciòn Mundial de Boxeo -AMB-en condición de súper campeón, Federaciòn Internacional de Boxeo -FIB- y Organizaciòn Mundial de Boxeo -OMB-, en poder del azteca, quien lo retuvo.

Y ciertamente, Alvarez logró ese importante triunfo, aunque si bien de manea clara, no contundente, ni aplastante como muchos auguraban, pero victoria al fin (dos jueces lo vieron ganar con igual puntuación 115-113 y un tercero 116-112, todas las tarjetas a su favor).

El combate realmente no fue lo esperado ni la “ guerra” que se había anticipado, ciertamente careció de intensidad y espectacularidad en su primera parte. Fue màs bien una pelea táctica, un duelo de estrategìas, en donde Alvarez sacò la mejor parte, en sentido general.

Golovkin estuvo muy conservador y cauteloso en los primeros siete asaltos, y podrìa decirse que “se guardò las manos”  ante un “Canelo” que fue mucho màs  agresivo y efectivo. Golovkin se limitò a utilizar su jab de izquierda en ese lapso, no tuvo un volumen de golpe significativo, y el azteca aprovechò para sacar ventaja  y conectar los mejores golpes, muy en especial su gancho de izquierda, con el que castigò con frecuencia el rostro del kazajo.

Fue a partir del octavo capítulo cuando Golovkin vino a “despertar” y a hacer el combate que debió hacer desde el principio. Luego de esa vuelta y hasta el final, fue mucho màs agresivo, conectò sus mejores golpes, y para quien suscribe dominò los asaltos nueve, 10,11 y 12.

Sin embargo, se le hizo tarde, ya el daño estaba hecho, en razón de que “El Canelo” se había llevado cuanto menos  de manera clara los rounds del primero al séptimo y para ganar, Golovkin tenía que noquear. Pero no lo hizo y su derrota resultó inobjetable, incluso el mismo la admitió cuando se dio el veredicto.

Con este resultado, cuyo pleito fue inferior a los dos anteriores entre si,  Alvarez, quien pone su marca en 58-2-1, con 39 nocauts, comienza a recuperar en buena medida el prestigio perdido luego de su revés ante Bivol y se coloca de nuevo en la ruta del éxito, en aras de volver a ocupar el sitial de primacìa que ocupó por largo tiempo, como el mejor boxeador libra por libra del pugilismo actual.

Empero, para regresar de nuevo a esa privilegiada posición deberá seguir haciendo méritos, ya que con esta victoria no le es suficiente. Lo màs indicado para èl sería quedarse en las 168 libras, que es su peso ideal, defender varias veces esa diadema unificada y olvidarse de subir a las 175 libras -semipesado- y del propio Bivol frente a quien, consideramos no buscarìa nada en una pelea de revancha. Bivol podrìa derrotarlo de nuevo.

Golovki, de su lado, cuyo rècord cayó a 42-2-1, con 37 por la vìa ràpida, dijo después del pleito que no se retirarà y que regresarà a los pesos medianos (160 libras) en donde tratarà de defender los dos `títulos que posee, el de la FIB y el de la AMB.

A sus 40 años, si bien no hizo su mejor pelea y se vio mal en los primeros asaltos (del primero al siete), no pareció ser un boxeador acabado. Todavìa le quedan facultades para hacer dos o a la sumo tres peleas y entonces decir adiòs de manera definitiva del deporte que se lo ha dado todo -fama, fortuna y un gran legado- y que con tanta dignidad ha representado.

Deberà ser prudente para hacer mutis y no hacerlo de manera retardada, debido a que se expone a manchar toda la gloria alcanzada e inclusive, lo màs importante, pondría en riesgo su salud. Ello explica la importancia de que sea inteligente en ese sentido y medite bien la hora en que habrá de cesar en una de las trayectorias màs gloriosas de cualquier época, la cual le tendrá, es justo reconocer, un lugar de privilegio en el Salòn de la Fama del Boxeo Internacional, que serà bien merecido. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES: A propósito de la división supermediano, es oportuno decir que el mejor y màs consistente monarca que ha dado este peso, lo es el inglés Joe Calzaghe, quien defendió exitosamente en 21 ocasiones su campeonato mundial e incluso se retirò invicto en 46 peleas, con 32  nocauts. ¡Suena la campana! ¡Climmp!