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La detonación de un misil con ojiva nuclear sobre el océano Pacífico a manos de Corea del Norte sería una acción provocadora y altamente peligrosa, aunque no por ello dejaría de ser un “paso final lógico” en el marco de los intentos de Pionyang de demostrar el éxito de su programa nuclear y de misiles, según opinan expertos en control armamentístico, informa Reuters.

Yang Uk, investigador en jefe del Foro de Defensa y Seguridad de Corea, en Seúl, explica que si Pionyang quisiera realizar esta prueba “lanzaría un misil balístico intercontinental Hwasong-12 o Hwasong-14 de alcance intermedio equipado con una ojiva” y “lo haría estallar unos pocos cientos de kilómetros sobre el Océano Pacífico”.

Una excusa que le da Trump

“Puede que sea una fanfarronada”, pero los norcoreanos “necesitan poner a prueba su capacidad combinada de misiles y de bombas”, asegura Yang, que sugiere que Pionyang ya “podría haber preparado un plan” para hacerlo y ahora solo “trataría de usar los comentarios de Trump como excusa para llevarlo a cabo”.

Durante su intervención en la 72.ª sesión de la Asamblea General de la ONU en la sede de Naciones Unidas de Nueva York, el presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó este martes con “destruir totalmente a Corea del Norte” en el caso de que EE.UU. se vea “forzado a defenderse y a defender a sus aliados”. Asimismo, el mandatario dijo que el líder norcoreano, Kim Jong-un, al que volvió a llamar “hombre misil”, lleva a cabo “una misión suicida para sí mismo y para su régimen”.

Pionyang respondió este jueves a estas duras palabras en el marco de la Asamblea General, donde el ministro norcoreano de Exteriores, Ri Yong-ho, declaró ante la prensa que tras las amenazas del mandatario estadounidense, su país podría efectuar “la detonación más potente de una bomba de hidrógeno en el Pacífico“.

“Un evento que cambiará el mundo”

En este sentido, los expertos coinciden en destacar que dicha prueba es más viable de lo que podría pensarse. “Tenemos que asumir que ellos podrían hacerlo, aunque es extremadamente provocador”, enfatiza Vipin Narang, profesor asociado de ciencias políticas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE.UU.).

“Colocar una ojiva nuclear en un misil es algo que solo ha sido probado unas pocas veces”, recuerda el analista, añadiendo que si un misil “no fuera exactamente como se había planeado”, esta posible futura prueba de Pionyang “podría ser un evento que cambiará el mundo”.

Las seis pruebas nucleares que Corea del Norte ha efectuado durante el desarrollo de sus programas armamentísticos han sido de carácter subterráneo.

La última prueba en la atmósfera fue realizada en 1980 por China, que ese año detonó un dispositivo en el aire, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Respecto a las pruebas aéreas de misiles balísticos equipados con ojivas nucleares, la única prueba de EE.UU. de este tipo fue realizada sobre el Pacífico en 1962. China realizó una prueba parecida en 1966, cuando el misil explotó sobre el lugar de pruebas Lop Nur, en el oeste del país.

Asimismo, Narang recuerda que un ensayo nuclear en la atmósfera, más allá de las consecuencias radiactivas, llevaría asociado un daño considerable del pulso electromagnético (EMP), algo que Corea del Norte reconoce que podría hacer, cortando de esa forma las redes eléctricas de países enteros. “Si algo no fuera tal y como se ha planeado y la detonación tuviera lugar a una altitud más baja, podríamos ver los efectos de EMP en la zona”, explica el analista.

Sobre el Pacífico… ¿o sobre Japón?

“Ellos dicen ‘el océano Pacífico’, lo que, prácticamente, significa lanzar un misil sobre Japón”, afirma Melissa Hanham, asociada principal de investigación del Instituto Monterey de Estudios Internacionales (EE.UU.). “Nos quiere tapar la boca por dudar de su capacidad para construirlo”, opina la experta.

Mientras los analistas no saben con exactitud si Corea del Norte pondría a prueba su arma nuclear con la ayuda de un misil o explotando una bomba en un barco, sí destacan que las repercusiones radiactivas serían considerables, independientemente de qué tipo de prueba realiza Pionyang. Al mismo tiempo, se produciría una reacción diplomática en todo el mundo.

David Albright, fundador del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, destaca que este tipo de prueba sería el “punto crítico” para China y e impulsaría a muchos países de demandar el final del régimen norcoreano. “Nadie ha llevado a cabo pruebas sobre la tierra durante décadas y las consecuencias radiactivas podría ser aterradoras para muchos”, advierte el experto.

¿Cuando lo haría Pionyang?

Sin embargo, algunos analistas consideran que aún es temprano para hablar de un ensayo nuclear de Corea del Norte en la atmósfera, debido a los sustanciales riesgos técnicos y diplomáticos que conllevaría. Así lo cree Joshua Pollack, editor de la revista Nonproliferation Review, que asegura que esta prueba no va a ser “el siguiente paso” de Pionyang.

“Ellos todavía tienen que poner a prueba un misil balístico intercontinental (ICBM) en todo su alcance en el Pacífico”, destaca Pollack, que lo ve como el siguiente paso lógico de Corea del Norte.

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