Jurado absuelve exsubjefe dominicano de Policía en Lawrence

POR MIGUEL CRUZ TEJADA

NUEVA YORK. Un jurado de la Corte Superior del Condado Essex en Salem (Massachusetts), absolvió al ex subjefe dominicano de la Policía de Lawrence, Melix Bonilla, de los cargos de corrupción, extorsión, conspiración y fraude, relacionados con el canje de una docena de vehículos de propiedad municipal que entregó a su compatriota, el concesionario Bernardo Peña, propietario de un dealer de vehículos, situado en Lawrence.

Melix Bonilla estaba acusado de corrupción, extorsión, conspiración y fraude.
Melix Bonilla estaba acusado de corrupción, extorsión, conspiración y fraude.



Bonilla, fue acusado por el estado.

Después de escuchar el veredicto en su favor, Bonilla, inclinó la cabeza e irrumpió en llanto. Su amigo, el también dominicano Euclides Polanco, que se describió como el padre adoptivo del ex subjefe de la policía, sollozó en voz alta en la sala del tribunal.

«Estoy feliz», dijo Bonilla, al salir libre de la corte.

El juicio se realizó después de retrasos de más de dos años, en los que Bonilla y su abogado, presentaron mociones y trataron de evitar el encausamiento de los fiscales. El ex alto oficial, designado en la posición como subjefe policial por el entonces alcalde dominicano William Lantigua, se desempeñaba como uno de los principales cuadros en el equipo de campaña del ejecutivo municipal

Bonilla y Lantigua son nativos de Santiago de los Caballeros y tienen décadas radicados en Lawrence, una ciudad con latinos predominantemente dominicanos.

Bonilla entregó 12 vehículos que habían sido incautados por la Policía al empresario Peña, a cambio de cuatro Chevys Impala. Peña es considerado un amigo de confianza del exalcalde Lantigua y uno de sus donantes económicos de campaña más importantes.

Testificó en el juicio el señor Jay Jackson, quien era el director de instalaciones civiles de la Policía de Lawrence durante la gestión de Lantigua y fue posteriormente cancelado del cargo, por haberse opuesto al intercambio de los vehículos.

Jackson testimonió durante 90 minutos como un testigo estrella de los fiscales. Le dijo al jurado que se sintió intimidado, degradado y obligado a ayudar con el canje, temiendo que perdería su trabajo. En ese momento era también jefe de la Policía Auxiliar, un trabajo voluntario sin paga.