El juego injusto de las líneas aéreas

JOSÉ ALFREDO ESPINAL

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SANTIAGO, República Dominicana. – Las líneas áreas, todas o en su gran mayoría, cobran a nivel mundial a sus clientes por el cambio de vuelo a última hora con rumbo a un determinado destino.

Es normal la penalización y el pasajero no tiene otra alternativa que pagar por la posposición de su viaje. El valor a veces resulta exagerado, pero la gente, de todos modos, termina asumiendo ese compromiso, si no desea perderlo todo.

Sin embargo, la pregunta del millón es la siguiente: ¿Por qué las líneas aéreas no hacen lo mismo cuando ocurre todo lo contrario?.

Cuando se retrasan los vuelos por alguna razón de fuerza mayor o simplemente se toma la decisión de manera administrativa, las empresas aeronáuticas no responden igual a los clientes.

Es decir, un cliente corre el riesgo de no poder viajar si llega al aeropuerto hasta media hora antes de abordar el avión, pero cuando ese pasajero llega al aeropuerto hasta 4 horas antes, de repente se retrasa el vuelo hasta por una, dos y tres horas más, pero nadie asume la responsabilidad.

Se comprende que son normas internacionales de las aerolíneas, pero ¿cuál sería el beneficio para la materia prima de este negocio, es decir, los usuarios?.

Los clientes pagan con dinero y en lo inmediato, en cambio, las líneas aéreas devuelven una proporción y siempre con un reembolso odioso que no compensa de la misma manera, porque lo hacen a su modo, sí o sí. Realmente, es injusto.