Desde los ladrillos: Prefiero el “morbo” del típico que la “violencia” del reguetton

POR RAMÓN  MARTÍNEZ 
NEW YORK.–  Que viva el merengue!.– Créanmelo, prefiero el morbo o las palabras “subliminalmente obscenas” del actual merengue típico, que muchas de las letras del reguetton, track, o mambo de corte violento, que hoy día que denigra a la mujer e induce a la violencia.
El típico que interpretan los  jóvenes  Enmanuel García Batista “Rubio Acordeon” y Nelly Francisca Torres “Nelly Swing“ se impusieron en el 2023,  opacando a parte de los experimentados del género y desplazando a la mayoría de los reguetoneros del ámbito local, y, eso me gustó.–
Cierto, el mensaje típico de los temas que interpretan estos jóvenes de ahora quizás no son el mejor referente musical, pero permitieron  que descansemos de muchas de esas producciones del mundo del “lembo” que inducen a la violencia, al fomento de los vicios y acciones indebidas.–  Aclaro,  hay reguetton de corte romántico que me gustan.–
Cierto, el merengue  que está pegado invita a vivir este raro momento, marcado por la atracción  de ver atractivas caderas en  “bailes osbcenos“, en algunos tomar alcohol, en otros usar drogas,  y otras acciones de la vida rápida, situación que aunque muchos no la compartamos es la que se está imponiendo.–
Quizás sin ser planificado, el consumismo nos ha llevado a seguir sin reparo, el típico que interpretan el Rubio Acordeón y Nelly Swing y en parte eso me alegro, porque esta nueva generación está  provocando que suene con fuerza los efectos musicales que emiten unidos el acordeón, la guira y la tambora.–
Si comparamos las letras “Quisiera ser un pez para tocar con mi nariz en tu pecera y hacer burbujas por donde quiera”  o “Te apea o te menea” con el de “Mariela” o “Hazme como el perro bebe agua” sólo la fineza de las palabras de Juan Luis Guerra, son la diferencia que hay con los temas súper pegados de los jóvenes de San Francisco de Macoris y de Mao.–
No comparto  en el amplio sentido de la palabra que en mucho intelectuales, incluyendo algunos de los reconocidos cantantes del típico, exista una rabiosa critica y hasta desconsideración  contra esos jóvenes que han tenido la suerte de gustar, pegar, y poner a gozar a la extensa población que gusta del merengue típico.–
Si, estoy de acuerdo que las letras de los merengues deben ser refinadas, pero será muy difícil, porque el público que consume este tipo de interpretación y el mismo mercado no está valorando la calidad de las letras, sino lo que quiere bailar el o la bailadora de este tiempo.–
Ah, y para  cuando vengan los “Premios Soberanos”, espero que  los cronistas faciliten que parte de las estatuillas que hay  para el género merengue típico sean para el Rubio Acordeón y Nelly Swing.– Si no se hace eso será una injusticia!