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Un grupo de activistas de Greenpeace ha penetrado en el interior de una central nuclear en Francia y ha lanzado fuegos artificiales para llamar la atención sobre las carencias de seguridad de este tipo de instalaciones.

La acción de protesta ha tenido lugar la madrugada de este jueves en la central de Cattenom, en el noreste del país, y, según la organización medioambientalista, demostró lo fácil que es burlar las medidas de seguridad en las plantas nucleares.

El operador de la planta, EDF, comentó en un comunicado que los activistas fueron detenidos por agentes de la Gendarmería y que no llegaron a acceder a la zona nuclear, descartando cualquier tipo de impacto en la seguridad de la central.

Greenpeace desveló esta semana un informe de expertos internacionales en el que señalan que las centrales nucleares y sus instalaciones de almacenamiento de combustible en Francia y Bélgica no fueron diseñadas para hacer frente a potenciales ataques terroristas contemporáneos, por lo que son vulnerables ante las amenazas de seguridad de alto nivel que tienen lugar en Europa.

La ONG ambientalista publicó solamente un resumen del reporte en su página oficial debido al carácter altamente sensible de la información que contiene el documento completo.

Francia cuenta con 58 reactores nucleares, que generan el 75% de la electricidad nacional.

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